MADRID, España.- El maestro valenciano Enrique Ponce gozó del cariño del público de Madrid porque salió a darlo todo al ruedo de Las Ventas.

Su primero, un astado noble, le permitió a Ponce realizar una de esas faenas muy suyas, de mano baja y figura erguida, con muletazos despaciosos que fueron coreados por público que llenó La Monumental madrileña.

Pinchó y por ello perdió una merecidísima oreja.

Luego su segundo fue cambiado hasta en dos ocasiones porque los toros salieron débiles de patas.

Finalmente, el tercer toro que fue de Valdefresno, un astado de muy seria catadura, resultó peligroso y Ponce porfió hasta lograr una faena de gran mérito que el público volvió a valorar. Tardó el toro en doblar pero Ponce no en escuchar el reconocimiento popular.

Daniel Luque poco pudo hacer en su primero y luego con el quinto se mostró dispuesto y valiente en una faena de pasajes muy serios.

Confirmó la alternativa el diestro valenciano Román; en su primero, el de la ceremonia, prácticamente no pudo hacer nada pues el toro se fracturó y hubo que abreviar.

Luego, su segundo resultó el mejor del encierro del Puerto de San Lorenzo, bravo y emotivo, y aunque el muchacho estuvo dispuesto, afloró su poca experiencia para terminar sólo oyendo aplausos.

En las próximas horas se definirá si mañana deja el hospital el novillero aguascalentense Luis David Adame.