En las visitas que hacen dirigentes nacionales y regionales de los partidos políticos expresan que Aguascalientes es para ellos la gema más preciada, por lo que toda su atención e inclinación está puesta en esta entidad, pero en los hechos es una pieza más del tablero.

La mejor muestra se observa en que, a dos semanas que comiencen las precampañas se desconoce si cada quien irá por su cuenta o se unirá a otro. La única alianza que está encaminada es la del PRI y el PVEM, sin que hasta la fecha se tenga firmado algún documento y por lo mismo no se sabe cuáles son las pretensiones de cada quien

Si las elecciones fueran en fechas diferentes se entendería que actuaran primero con aquellos estados que están por delante, pero se da el caso que el 5 de junio habrá elecciones de gobernador en 12 y en la mayoría también se renovarán ayuntamientos y congresos, por lo que se supone que deben tener la misma aplicación.

En Zacatecas, Durango, Veracruz y Oaxaca ya se definió que van juntos PRD y PAN y están por definir si lo harán en Puebla y Tlaxcala, al mismo tiempo que podría deshacerse el acuerdo en Tamaulipas e Hidalgo.

A su vez el PRI ya acordó con el Verde Ecologista y Nueva Alianza hacerlo en Zacatecas y Tlaxcala y con los demás siguen las pláticas para definir si irán ligados o la juegan solos.

Por lo que se refiere a Aguascalientes, el presidente del Panal, Luis Castro Obregón, declaró que “todavía no se han sentado con ningún actor, por lo que no se puede hablar de una alianza o coalición con nadie, seguimos hablando con candidatos aliancistas para revisar la posibilidad de ir solos, pero no estamos listos para sentarnos aún”.

Un motivo para tener como algo secundario a esta entidad podría ser el número de votos, por lo que se prefiere concretar las demás y dejarla para el último, aunque los líderes se desviven en señalar su interés, que es únicamente de palabra, inclusive sólo el PRI, el PAN y Morena tienen aspirantes a la gubernatura, por lo que todo gira en torno a los nombres que se manejan, pero los otros seis se mantienen mirando el desarrollo de los acontecimientos y en espera de señales de sus comités nacionales.

Mientras se llega la hora, los políticos locales se entretienen en lanzar destellos, los priístas en defensa de las acciones que llevan a cabo los gobiernos federal y estatal y los panistas denostando todo lo que hacen sus adversarios y de vez en cuando haciendo bravatas del triunfo que obtendrán, pero que ya ni siquiera entretiene a las galerías puesto que nadie sabe lo que ocurrirá dentro de cuatro meses.

Lo que es una realidad es el nerviosismo que hay en ambos partidos ante la vaguedad de Nueva Alianza, que como partido-bisagra podría ser el factor que defina el rumbo de la gubernatura, por lo que insisten ante sus comités nacionales para que se logre la tan anhelada adquisición, pero como se señala, primero están los estados que les importa y después lo harán con los que representan menor rentabilidad electoral.

PARIDAD EN DUDA

La declaración de la presidenta estatal del PRI, en relación a que por encima de la paridad de género se privilegiará elegir como candidatos a quien ofrezca seguridad de triunfo, sin importar cuántos hombres o mujeres vayan en la lista, tomó por sorpresa a quienes daban por descontado que se aplicaría esta regla.

El comentario que se publicó ayer en la columna de Diseccionador de este Diario apunta textualmente: “NO ES TAN IMPORTANTE. En el PRI, la equidad de género para determinar a los candidatos quedará en un segundo plano, al menos de momento; cuestionada al respecto, Norma Esparza Herrera, presidenta estatal del Partido Revolucionario Institucional sostuvo que a diferencia de los panistas, en el tricolor no repartirán las posiciones para diputados locales para que una mitad de las candidaturas sea para mujeres y la otra para hombres, pues de momento en el priísmo están interesados en que lleguen los mejores cuadros, sin importar si son hombres y mujeres”.

Los Estatutos del PRI, en su artículo 36 Bis incisos XII y XIII, establece que el Partido se compromete a “reforzar los espacios de participación igualitaria, y garantizar la paridad” y el 58 dispone que en las listas estatales de candidatos a cargos de elección popular que por el principio de representación proporcional “en ningún caso incluirán una proporción mayor del 50% de militantes de un mismo sexo”. El artículo 39 ordena que en la lista de candidatos de representación proporcional “se garantizará que la colocación sea de uno a uno”.

En cuanto a la integración de las planillas para ayuntamientos, el artículo 40 destaca que el Partido “garantizará sin excepción en materia de género, al menos el porcentaje que establece la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales tanto para propietarios como para suplentes, a excepción de aquellos municipios que se rigen por usos y costumbres. Este principio deberá observarse en una frecuencia mínima de colocación para cualquier sexo de uno de cada tres lugares”.

El 42 fija que para las diputaciones por el principio de mayoría relativa “el Partido impulsará, en términos de equidad, que no se postule una proporción mayor del 50% de candidatos propietarios de un mismo sexo, salvo en los casos que sea consultada la militancia. En los candidatos suplentes, el Partido garantizará la paridad de género”.

En cuanto a la ley electoral federal – que alude los Estatutos del PRI -, ordena en el artículo 233 que las candidaturas a diputados de mayoría relativa “deberá integrarse salvaguardando la paridad entre los géneros mandatada en la Constitución y en esta Ley” y el 234 cita que las fórmulas de candidatos de representación proporcional deben integrarse por un propietario y un suplente del mismo género, y se alternarán las fórmulas de distinto género para garantizar el principio de paridad de género hasta agotar cada lista.

Por último, el artículo 6º del Código Electoral del Estado de Aguascalientes plantea que para la selección de candidatos a todos los cargos de elección popular, los partidos políticos deben de “cumplir con los principios de equidad y paridad de género”.

Aunque se invoque que las candidaturas deben ser para los mejores cuadros, la legislación federal y local y la norma interna del PRI señala el camino a seguir.

EL DEDO EN LA LLAGA

María del Carmen Martínez Zacarías, presidenta del Colegio de Urbanistas de Aguascalientes, concluye su labor sin haberse apartado un ápice de su compromiso de señalar aquello que es necesario para mejorar el ambiente de la ciudad y del estado. Una de sus últimas declaraciones fue en diciembre, al citar que basta de parches en la zona metropolitana. Dijo que salvo las autoridades respectivas, poco se sabe del Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PMUS), por lo que existe la posibilidad de que si las obras ejecutadas no se alinean al proyecto, resultarán fuera de orden cuando el Plan se materialice. Precisó que el trazo de calles, construcción de puentes, pasos a desnivel y obras de infraestructura urbana podrían convertirse en acciones aisladas al realizarse sin un enfoque o contexto amplio de soluciones a largo plazo, y no sólo por una necesidad inmediata. Un mazazo para quienes proyectan y realizan los programas sin tomar en cuenta que la inversión debe ser para utilizarse por años y no sólo en un período gubernamental.