Capturan a contumaz asaltante

Atracó a una maestra; la pistola resultó de diábolos

Heriberto Alcalá Guerrero

Oficiales preventivos del grupo denominado Ciclopolicías, lograron capturar a un delincuente que minutos antes asaltó a una maestra, la amagó con pistola de diábolos y la despojó del bolso.
Se dio aviso a la policía e inició la persecución por varias calles de la zona centro de la ciudad; finalmente lograron atrapar al ratero. Ahora está a disposición de la autoridad ministerial.
El violento robo se suscitó la tarde de ayer a poca distancia del jardín de Cholula. Como ya se mencionó, la víctima resultó ser una maestra. Recién había terminado labores y se dirigía hacia su domicilio pero esta vez, le esperaba una amarga experiencia.
Súbitamente un sujeto desconocido le cerró el paso y le apuntó con lo que parecía ser arma de fuego, una pistola. En forma simultánea le exigió que entregara el dinero y toda pertenencia de valor. La ofendida no acató la orden de inmediato. Por un instante fue presa del desconcierto y el susto la paralizó momentáneamente, comprensible, siempre hemos dicho que no todos podemos soportar una impresión así.
El ratero se desesperó y prácticamente le arrebató el bolso, luego empezó a correr hacia el centro citadino. Mientras tanto, la maestra empezó a gritar pidiendo ayuda. Llamaron al servicio de emergencia y el reporte fue atendido por elementos de la Policía Preventiva Municipal. Específicamente, oficiales del grupo Ciclopolicías.
No tardaron en llegar al mencionado jardín y la agraviada, en pocas palabras los puso al tanto. Más aún, les señaló al presunto responsable que aún estaba al alcance de la vista y entonces inició la peliculesca persecución. A toda costa el ratero intentó burlar a los oficiales. Cabe mencionar que hasta ese instante se desconocía que el arma fuese de diábolos. El inicial reporte fue que portaba arma de fuego y por tal motivo la policía actuó con las debidas medidas de seguridad.
Finalmente, luego de seguirlo varias cuadras, lograron detenerlo en la misma zona centro, en inmediaciones del templo de San Antonio. No fue tarea fácil, el delincuente opuso resistencia y en la medida que se puso “bronco” lo sometieron. Luego de ponerlo quieto le colocaron las esposas y procedieron a revisarlo. Para empezar le aseguraron el arma y entonces quedó al descubierto que no era de fuego, se trataba de una vieja pistola de diábolos a punto de desarmarse; incluso, para mantenerla unida el delincuente usó cinta de aislar.
El ladrón se identificó como José, de 25 años de edad. Tiene su domicilio en el barrio San Marcos. Como era de esperarse, resultó ser contumaz rata. Ya cuenta con 37 ingresos a las celdas municipales, otro ejemplo del nunca acabar de la fracasada reeducación social.
En cuanto al botín, también fue recuperado. El bolso que contenía dinero en efectivo, tarjetas y otros objetos personales.
En síntesis, uno menos en la calle. Aunque sea por unas horas.