La Policía Preventiva Municipal capitalizó oportuno reporte de vecinos y logró detener a presunta mini-banda de ladrones domiciliarios. Son tres sujetos. Esa es la buena noticia. La mala es que todos los acusados son menores de edad. Dos quinceañeros y uno de 14 años. Más tardaron en llevarlos ante la autoridad que ellos en salir y volver a la calle. En efecto, porque al ser menores de edad se les brinda un trato diferente. Hay quien dice que no saben lo que hacen. ¿Será?
En más de los ladrones, uno de ellos ha sido detenido 17 veces; sus cómplices, en 22 ocasiones.
El caso es que la historia volvió a repetirse. Los preventivos arrestan a una banda de ladrones pero de poco o nada sirve porque no tardan en salir de la prisión.
Ya en detalle sobre los hechos la Secretaría de Seguridad Pública Municipal dio a conocer que alrededor de las tres y media de la tarde, los tres jovenzuelos allanaron una vivienda ubicada en la calle Arpa fraccionamiento Real del Sol.
Obvio, ingresaron sin permiso y no iban con buenas intenciones aunque sean menores de edad. Dañaron la protección de una ventana y ya en el interior se apoderaron de un par de tenis, dos polainas, 45 monedas antiguas de diferente denominación y tijeras para cortar pasto.
Al salir de la casa con el botín en las manos, fueron vistos por algunos vecinos quienes de inmediato se dieron cuenta de que no eran parte de la familia. Entonces llamaron al servicio de emergencia y el reporte fue atendido por oficiales preventivos.
El oportuno llamado permitió a los policías ubicar a la mini-banda. Los tres fueron detenidos y les aseguraron los objetos.
Consultaron datos y resultó que los menores no eran tan inofensivos: Juan Pedro, de 14 años de edad, ya tenía 17 arrestos; Miguel Ángel y Josué, ambos de 15 años de edad, ya habían sido detenidos en 22 ocasiones.
De nueva cuenta quedaron a disposición del AMP.