Los campesinos se han jugado un volado con las siembras de temporal del ciclo primavera-verano por el rezago de las lluvias que registra el estado, al continuar con siembras en los primeros días de agosto, cuando oficialmente los cultivos cierran el 21 de julio, señaló el presidente del Comité Sistema Producto Maíz de Aguascalientes, José Uriel Romo Castañeda.

Pese a la adversidad, es notorio que la gente está sembrando de forma tardía, porque la tormenta registrada hace una semana dio confianza a los temporaleros, ya que un retraso de quince días como el que se presenta no se había dado desde que hubo sequía en 2010.

Subrayó que los campesinos tienen expectativas de que habrá un buen temporal, lo que permitiría la cosecha de las 100 mil hectáreas que se proyectan año con año, con la idea de por lo menos obtener milpas medianas para obtener forrajes.

“La gente ya abrió piso, andan siembre y siembre por todos lados luego de la tormenta, la verdad es que la gente está tirándole a sacar pastura, es difícil, la gente apostó y lo hacemos porque somos muy aferrados especialmente los viejos que lo hemos hecho toda la vida, y no queda de otra, tenemos que buscarle”.

Refirió que el riesgo de estas siembras tardías no es la falta de lluvias, sino la posibilidad de heladas tempranas en el mes de noviembre, ya que el ciclo de entre 90 y 100 días para el temporal podría alcanzarse sin problemas en los primeros diez días de noviembre próximo.

Romo Castañeda destacó que los temores de que la canícula estuviera seca se dejaron atrás porque pese a la irregularidad sí se han presentado lluvias, que adicionalmente ha despertado mayor interés entre temporaleros, pues la incertidumbre de que no haya suficiente silo para el ganado está incrementando el precio por tonelada.

El dirigente del Comité Maíz manifestó que los productores de temporal aún tienen posibilidades de realizar siembra de avena, en caso de que no hubiese buenas lluvias, pero la gente está jugándosela ante el riesgo de alguna granizada o helada, con el referente de que el año pasado hubo gente que cosechó a principios de diciembre.