En los primeros minutos de ayer, sujetos armados atracaron a chofer de camión pesado. Regresaba de entregar una carga de chile en Guadalajara. Al circular sobre la 45 sur, ya entrando a esta capital, repentinamente fue interceptado por varios individuos. Para obligarlo a frenar la marcha le dispararon y así fue despojado de 300 mil pesos en efectivo, dinero que le pagaron por la carga.
El ofendido salió de Fresnillo, Zacatecas. En ese lugar cargó siete toneladas de chile. Le encomendaron trasladar el producto a la ciudad de Guadalajara, Jalisco. En este viaje decidió llevar a su familia. Le acompañaron su esposa e hijo menor.
No enfrentaron incidentes en la ida. Todo transcurrió de manera normal y similares circunstancias privaron cuando entregó la carga. Las personas que recibieron el producto le pagaron 300 mil pesos en efectivo. Algo que ya no es muy recomendable en estos tiempos. Ahora se sugieren las operaciones electrónicas pero en fin, cada quien es libre de manejar su dinero como mejor le plazca.
El chofer de 27 años de edad guardó el dinero en el camarote del camión. Luego inició el regreso a Fresnillo. Alrededor de la una de la mañana ya circulaba sobre la 45 sur, entrando a esta capital. A la altura de conocida planta automotriz, un vehículo Jetta empezó a cerrarle el paso. El ofendido se dio cuenta de que eran varios sujetos, haciéndole señas para que frenara.
Temiendo que fuesen asaltantes decidió continuar el trayecto y la reacción de los sujetos fue con mayor violencia; uno de ellos sacó la pistola y disparó hacia el parabrisas del camión. A punto estuvo de hacer blanco en el conductor.
Bastó con esa advertencia. El agraviado concluyó que no tenía caso exponer su vida y la de su familia. Evidentemente los sujetos estaban dispuestos a todo para detenerlo y no vacilarían en acribillarlo.
Los delincuentes lo bajaron violentamente y le asestaron brutal cachazo por hacer caso omiso a las órdenes. Después le exigieron el dinero. Les contestó que no sabía de qué le estaban hablando, que él se limitaba a transportar pero no manejaba efectivo.
También en este caso quedó en claro que los asaltantes no estaban adivinando. Casi con santo y seña le dijeron el itinerario que había seguido en las últimas horas. Que salió de Fresnillo, entregó las toneladas de chile en Guadalajara y que le pagaron 300 mil en efectivo. Dinero que portaba entre sus prendas o estaba en algún sitio del camión. Y tenían razón. Lo encontraron en el camarote.
Es claro que ahora los asaltantes de alta escuela están usando la información previa. Van sobre objetivos seleccionados y actúan con premeditado plan.