En diversos momentos de la vida se cruzan situaciones disímiles que podrían confundir, ya que pareciera que son similares, pero aún cuando sean del mismo origen tienen rumbo y situaciones distintas, como ocurre con el enfoque que se le da a la participación de la mujer en la actividad diaria, que para unos existen avances notorios y otros señalan que la igualdad es una asignatura pendiente.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que tiene lugar este 8 de marzo, serán abundantes los discursos de los que miran el vaso medio lleno o medio vacío, según de la posición que ocupen en la política, los negocios, la sociedad, el empleo, etc., y como sucede cada año se presentan comparativos de la participación que tiene en cada actividad frente al varón, del ingreso de unas y otros y tantas formas análogas en que se mueve la especie humana, principalmente en México.

Aunque no vaya con la celeridad que muchas quisieran puede decirse que el sector femenino ha ganado importantes espacios, tan es así que a nivel nacional, estatal y municipal se tiene organizaciones exclusivas para atender los asuntos de la mujer, quedándose rezagados en este sentido los varones al carecer de ese privilegio, a través de los cuales se promueve diversas acciones que le permite mejorar sus conocimientos en la vida familiar y profesional, al mismo tiempo ayudan a que se desinhiban y sin cortapisas exijan respeto a sus derechos, que es el primer paso para alcanzar la tan perseguida, anhelada y comentada paridad de género.

A lo largo de 64 años ha sido de una lucha permanente para alcanzar mejores condiciones, lapso en que hay progresos, principalmente en materia política, con más damas en las cámaras de Diputados y Senadores, los congresos estatales y cabildos municipales, aunque es necesario señalarlo, se ha caído en el reciclaje que tanto criticaron a los hombres. Hay quienes de diputadas locales o alcaldesas pasan a diputadas federales, de ahí a senadoras luego a la asamblea legislativa de la ciudad de México, jefas delegacionales y cuando quedan fuera ocupan una función administrativa, lo que inevitablemente cierra el paso a nuevas figuras.

En el mundo empresarial se ufanan que ahí no hay discriminación alguna, sin embargo en los puestos directivos de las cámaras y a nivel ejecutivo son contadas las damas que están en primer nivel, encontrándose que en casi todos los negocios prevalece su presencia en grados secundarios.

En materia económica hay lugares en que el salario es el mismo para ambos sexos, pero en otros resalta el masculino, de lo que dan cuenta los estudios que periódicamente se dan a conocer, además que para los ascensos se prefiere a ellos, lo que difícilmente se puede combatir ya que la inversión privada tiene reglas que difícilmente cambian o se doblegan, salvo que en cada empresa hubiera un comité mixto encargado de supervisar la igualdad en todos los órdenes.

Del Día Internacional de la Mujer hay quienes no tienen tiempo de festejarlo, es el caso de las trabajadoras, que además de cumplir con su función en el empleo deben atender las obligaciones de la familia, y otras ni siquiera se dan cuenta de la conmemoración al estar dedicadas exclusivamente a las tareas del hogar, por lo que para ellas es un día más de la rutina diaria.

Más que dedicar una fecha especial debería pugnarse por obedecer y hacer cumplir las obligaciones que moral y jurídicamente hay para con las mujeres, de otra manera es seguir el canturreo anual que se escucha desde aquel 1952 en que se determinó darle derecho al voto, primer paso para ser parte del sistema de elecciones locales y nacionales. Se ha caminado pero queda mucho trecho por andar.

SELLADA LA SALIDA

Entre los segundos del Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) volvió la tranquilidad, luego que por largo tiempo se mencionó que su titular, Francisco Javier Chávez, sería postulado a una diputación, lo que finalmente no sucedió por ninguno de los dos principios, de mayoría relativa y representación proporcional.

Una vez agotado el término constitucional para renunciar o solicitar licencia”Paco” Chávez seguirá en el cargo, lo que de haber sido lo contrario se habría generado una serie de movimientos administrativos dejando fuera a quienes son parte de la estructura de mando.

Es el problema que registra cualquier dependencia pública, que por más experiencia que tengan quienes están ahí, cuando sale el jefe el que lo suple designa a otros y éstos traen “su” gente, lo que aún cuando están expuestos a vivir esa experiencia no quieren que ocurra.

Algo similar se presenta en otras oficinas de los tres niveles de gobierno, que de la zozobra pasan a la tranquilidad y al menos, en el caso estatal y municipal, esperan estar hasta el último día de la actual gestión, mientras que en las delegaciones federales mantienen el ritmo de trabajo.

SEGURO SÓLO EL PRIMERO

Mientras que unos siguen con emoción (y esperanza) el desarrollo de las precampañas a la gubernatura, las alcaldías y diputaciones, otros no quitan el dedo del renglón de encabezar la lista de candidatos a diputados “plurinominales”, porque de ser registrados en el primer lugar serán los únicos que puedan ufanarse de haber “ganado” las elecciones antes de que tengan lugar.

En efecto, el reparto que tiene lugar se hace en base a la votación obtenida por cada partido, de los nueve que estarán en la competencia, que accederán en la primera ronda a una, y las demás se entregarán de acuerdo a lo que establece el Código Electoral del Estado.

El artículo 150 señala que “en el primero, cuarto, quinto, séptimo, octavo y noveno lugar de la lista se inscribirán a las fórmulas de candidatos que el Partido correspondiente postule, repartiendo tales posiciones alternadamente entre candidatos de distinto género”.

La experiencia dicta que en muy pocas ocasiones se ha dado que quien está en el cuarto lugar obtenga la diputación, y menos ahora en que por el número de partidos ya no le alcanzaría, por consiguiente quienes aparezcan en esa relación sólo quien encabece la procesión estará seguro.

El segundo, tercero y sexto sitio de la lista se reservará para las fórmulas de candidatos que no obtuvieron el triunfo por el principio de mayoría relativa, asignándose en orden decreciente, a las que hubieren obtenido los más altos porcentajes de votación en su distrito electoral, esto es, una especie de “compensación”, premiándose a quienes hicieron campaña y perdieron, lo que a decir verdad es sin duda una de las partes más positivas que tiene el ordenamiento comicial, puesto que hay múltiples casos en que la derrota se presenta por un margen mínimo, al mismo tiempo significa un acicate para todos los candidatos de mayoría, que deben esforzarse al extremo en espera que si al final del camino no se dan las cosas como esperaban todavía les queda una puerta por la que pueden entrar.

Un aspecto que no puede pasarse por alto es que los partidos podrán registrar candidatos a diputados “plurinominales”, siempre y cuando hubieren registrado candidatos a diputados por el principio de mayoría relativa, en por lo menos 14 distritos electorales uninominales, de los 18 que comprende la geografía estatal, por lo que a estas alturas ya deben tener armadas las fórmulas respectivas (propietario y suplente) y con pleno respeto a lo que dispone la ley, de que el 50% sea para uno y otro género.