La niñez y la juventud representan el futuro de México, por lo que todo el apoyo y el amor que necesiten, es lo que ofrecen políticos, partidos y gobernantes en cuantos foros son acogidos, lo que supondría que en materia educativa existen las condiciones para atender la demanda, pero si de mano en mano se extravió un ferrocarril con mayor razón las promesas se las lleva el viento.

El mejor ejemplo está en la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), que cada año deja sin respuesta a más de 6 mil solicitantes, lo que en su momento aprovechan aquellos para hacer toda clase de de compromisos para que a futuro sea mínimo el número de rechazados.

Mientras que aquí no hay recursos económicos para ampliar la oferta universitaria, a nivel nacional los partidos políticos se reparten este año 4 mil 31 millones de pesos, como parte de las prerrogativas para gasto ordinario, actividades específicas y para apoyar el liderazgo político de las mujeres, además de lo que reciben de cada gobierno estatal vía Secretaría de Finanzas, dinero que sale de los impuestos y que, presumiblemente, sirve para fortalecer la democracia, al brindar espacios y oportunidades a los ciudadanos de participar en actividades que vayan en beneficio de la sociedad, lo que no pasa de ser una expresión más, una utopía, ya que esa carretada de fondos está muy lejos de cumplir con su cometido.

Cada año se tiene que mencionar el desfase que hay entre ambos aspectos, por ejemplo en 2015 se destacó Con Usted que se habían presentado mas de 11 mil pre-registros y tuvo acceso menos del 50%, algo que sucedió en años anteriores y que hoy nuevamente ocurre, al considerarse que se aceptará un máximo de 4 mil 600. En tanto, y debido a su dimensión, la UNAM enfrenta dificultades para atender la demanda, el año pasado de 128 mil 519 que presentaron el examen de admisión únicamente fueron aceptados 11 mil 490, lo que señala la situación dramática que priva en la máxima cada de estudios de la República.

Para atemperar el problema se les dice a los negados que hay el número suficiente de instituciones particulares, por lo que pueden escoger una de ellas y así continuar con sus estudios, pero los altos costos les impide hacerlo por lo que terminan frustrados, algunos con una carrera técnica y otros de “mil usos”.

En cuantas ocasiones se habla de la necesidad de reducir el sostenimiento pecuniario a los partidos de inmediato hay un rechazo de ellos y de los legisladores, lo mismo ocurre con el presupuesto a las cámaras de Diputados y Senadores y a los congresos locales, lo que acéptese o no significa una sangría considerable para las arcas públicas y que bien podría destinarse para mejorar el servicio educativo.

Es un asunto que afecta a todo el país, toda vez que las universidades públicas y los tecnológicos tardan años en crecer, de ahí que en cada ciclo queda a la orilla cientos de miles de jóvenes, que ante la falta de oportunidades pueden escoger algo inapropiado para su vida.

Aunque es difícil encontrar una solución a corto plazo, es necesario aplicar decisiones drásticas para acabar con este círculo vicioso, de tener unos pocos talentosos y una gran masa que sobrevive en condiciones no esperadas. Ya basta de escuchar la misma tonada cada año. Si se quiere una nación de progreso hay que empezar por construir el futuro y este se encuentra justamente en la educación de todos los niveles y no sólo en el básico, con el cual se conforman los gobiernos creyendo que así cumplen con su obligación, cuando lo fundamental es tener también la oferta suficiente en licenciatura, maestría y doctorado.

DESAMOR PATENTE

En el dolor y la prisión se conoce a los amigos y conocidos, algo que tiene más que comprobado la ex lideresa del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, que por más de dos años ha soportado ese alejamiento de aquellos que crecieron política y profesionalmente a su vera.

El fallecimiento de su hija, la senadora Mónica Arriola Gordillo, ocurrido el martes pasado, permitió ratificar aquello de “cuánto tienes, cuánto vales”. En todos los niveles políticos, económicos, sociales y sindicales se abstuvieron de mencionar el nombre de Elba Esther, lo único que hicieron algunos fue enviar vía twitter una condolencia a la familia Arriola o unas coronas al recinto funerario, mientras que la Cámara de Senadores le rindió un homenaje como una compañera más, pero de los que intervinieron sólo la perredista Dolores Padierna hizo alusión del comportamiento ejemplar de Mónica, que al día siguiente de la aprehensión de su madre asistió a la sesión ordinaria y nunca utilizó la tribuna para “partidizar” ni manejar políticamente este asunto.

Llamó la atención que el Partido Nueva Alianza, fundado por Elba Esther y que hasta el último momento representó Mónica en el Congreso, no hizo pública las condolencias, como tampoco lo hicieron los demás partidos. Algunos gobiernos estatales lo hicieron de manera institucional, mencionando únicamente a la legisladora, como si les diera comezón aceptar una amistad con la cabeza de familia.

Por un momento imagínese Usted, amable lector o lectora, que este lamentable acontecimiento hubiera ocurrido en la etapa de esplendor de la señora Gordillo Morales, para que entonces sí se hubiera registrado toda clase de expresiones de la clase política, sindical, económica, social, con viajes especiales de gobernantes y políticos deseosos de dar el pésame, de dejarse ver, pero en las condiciones actuales en que se encuentra – teniendo que obtener un permiso especial para dejar por unas horas el hospital-prisión y darle el último adiós a su hija -, todo mundo se abstuvo de estar en el velatorio. De los 127 senadores, compañeros de Mónica en estos tres años, el primero en llegar a la misa fue el panista Ernesto Cordero, en cambio quienes no pudieron ingresar fue el presidente del Panal, Luis Castro y el líder del SNTE, Juan Díaz de la Torre, dos de los más cercanos a Elba Esther durante varios años, inclusive Díaz de la Torre fue el secretario general del Comité Ejecutivo Nacional hasta la detención de la ex lideresa, pero que un año después dijo que no la había visitado porque no sabía en dónde estaba el centro penitenciario.

IN MEMORIAM

Con una misa y una reunión familiar fue recordado el profesor Enrique Olivares Santana, al cumplirse 12 años de su desaparición física. Amigos y conocidos hicieron acto de presencia para recordar al aguascalentenses, nacido en la comunidad de San Luis de Letras, perteneciente al municipio de Pabellón de Arteaga el 22 de agosto de 1920 y fallecido en la ciudad de México el 16 de marzo de 2004. Además de su profesión educativa fue Gobernador del Estado, Secretario de Gobernación, el primer embajador de México ante El Vaticano, luego que ambas naciones reanudaron relaciones y posteriormente embajador ante Cuba, además director general de Banobras, de Caminos y Puentes Federales, del Infonavit, Indeco y del Banco del Pequeño Comercio. También fue presidente de la Cámara de Senadores y secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Su obra como gobernante local está presente, como la Casa de la Cultura, que fue la primera de su tipo en el país, la construcción de presas y bordos, pavimentación de la avenida Adolfo López Mateos y encabezó la instalación del Consejo de Fomento Industrial, que significó el arranque de lo que más tarde sería un estado en constante crecimiento industrial y económico.