Al ser la parte central del estado, Pabellón de Arteaga ocupa un lugar estratégico en los programas gubernamentales, por lo que hay especial seguimiento a las declaraciones que surgen del Partido de la Revolución Democrática (PRD), sobre el “mando único” policíaco.

Desde la reciente campaña electoral y con el triunfo que obtuvieron en la presidencia municipal, los perredistas han insistido que los resultados que tanto se publicitan sobre este programa son mínimos, al grado que los habitantes de toda la entidad tienen una percepción de inseguridad que ha puesto a Aguascalientes en el mapa nacional.

Hasta el momento no se han pronunciado por sacar a Pabellón del “mando único”, porque aún no son autoridad, pero se vislumbra que hacia allá van sus palabras, lo que de ocurrir rompería la relación que existe en la organización, vigilancia, supervisión y acciones que tienen lugar actualmente.

Muy a su estilo, en el PRD han sido proclives a ir contracorriente con lo establecido, por lo que no sería extraño que a partir de enero anuncien su “emancipación” en materia de seguridad y sólo acepten acuerdos de coordinación con la policía estatal y los demás municipios, algo que está previsto en el Artículo 115 Constitucional (“Los Municipios de un mismo Estado, previo acuerdo entre sus ayuntamientos y con sujeción a la ley, podrán coordinarse y asociarse para la más eficaz prestación de los servicios públicos que le corresponda”).

Además, mientras que el Congreso de la Unión mantenga en la “congeladora” la iniciativa de reforma promovida por el presidente Enrique Peña Nieto para crear el “mando único”, éste no pasa de ser un convenio de voluntades, que al no ser obligatorio cualquier ayuntamiento puede desligarse de él.

Bajo ese marco, en el PRD no estarían cometiendo ninguna falta, sí en cambio forzarían a un cambio en el organigrama que existe sobre el particular ya que no se contaría con la fuerza pabellonense para atender casos que se susciten en otros municipios y a su vez haría difícil la intervención de sus vecinos de llegar a requerirlo.

El referido “mando único” tiene sus complicaciones en materia de control, operación y eficacia, toda vez que más que una colaboración entre todas las partes, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado se hace del control absoluto, reduciendo a su mínima expresión a las corporaciones municipales, a quienes incluso se les asigna al director que regularmente proviene de la policía estatal o son militares retirados, hecho que convierte a los demás jefes policíacos y tropa en simples asalariados, sin posibilidades de llegar a la titularidad del organismo.

Es un asunto que de ninguna manera es nuevo ya que en otros estados los alcaldes de distintos partidos políticos han mostrado su desacuerdo con que se les utilice sólo como paga-nóminas, puesto que tratándose de salarios esos sí es responsabilidad absoluta del presidente municipal.

Lo único que podría frenar la separación de Pabellón de Arteaga es que antes del 1 de enero de 2017 se tenga legislado el “mando único”, que al ser un ordenamiento federal y con aceptación de los congresos estatales, su acatamiento sería obligatorio.

AVIVA CASO LOS COBOS

Los argumentos que esgrimen los defensores del Bosque de Cobos para que se conserve en su condición natural, chocan con los que tienen los constructores de vivienda, hecho que ha motivado la exigencia social para que las autoridades tengan en cuenta los elementos que hay antes de proceder.

De ninguna manera es un asunto menor, sostienen los protectores de ese lugar, al ser, en primer lugar, una zona importante de recarga y sobre todo que alberga una riqueza histórica, además de la vegetación y la fauna, por lo cual “sería un error permitir más desarrollos en esta zona del sur de la ciudad”, sostiene la presidenta del Colegio de Biólogos, María Guadalupe Castorena Esparza.

Se pretende utilizar el espacio para construir 10,000 viviendas, lo que a su juicio, atentaría contra ese lugar en donde confluye la subcuenca de los arroyos de Cobos, Parga y de San Francisco.

Castorena Esparza sostiene que es un buen lugar donde se recarga agua, hay ríos subterráneos y eso es muy importante (señalarlo), porque uno de nuestros mayores problemas es el agua, de ahí la importancia de preservar los lugares donde se pueda recargar, o donde puede fluir esta agua, por ello queremos que siga en vías de la conservación”.

Calificó como un “privilegio” el que Los Cobos tenga agua y que además sea asiento de una biodiversidad en vegetación, matorral serófilo, mezquite, nopales, cactáceas, un número elevado de plantas arbóreas y pequeñas plantas y de manera especial, una reserva de fósiles del pleistoceno.

Para la también presidenta de Movimiento Ambiental “no se ha dado la protección como se debería, porque (Los Cobos) es un patrimonio de todos los aguascalentenses, o de los que vienen a vivir aquí, es un lugar donde nosotros podemos recrear toda nuestra historia, de la prehistoria tenemos restos arqueológicos; los investigadores han encontrado cuartos que se presume son pre-chichimecas; tenemos restos coloniales”.

Por lo anterior, “vale la pena no construir y conservar tal cual nuestro patrimonio, para poder tener una buena calidad de vida y una identidad de todos los que vivimos aquí”.

En contra de esa postura está José Cabral Moreno, apoderado especial de la fiduciaria Banco Interacciones, a través del despacho Ambiental Consultores, que de entrada dijo a El Heraldo” (Julio 10, 2016), que la “incapacidad” del encargado del despacho de la Semarnat y su área técnica “ponen en riesgo una inversión inmobiliaria por 3 mil millones de pesos para el desarrollo de 10,000 viviendas al sur de la capital, con una generación de cinco mil empleos directos e indirectos, por incumplir los plazos legales para resolver el trámite de autorización”.

Para acelerar la respuesta adelantó que recurrirá a la revisión, en virtud de la negativa ficta en la que incurrió la representación de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ante la solicitud de cambio de uso de suelo.

Se plantea utilizar 124 hectáreas y que es viable al contarse con los requerimientos normativos para su aprobación por esa dependencia, por lo que no existe razón para que se atrase más este proyecto, el cual, a decir de Cabral Moreno, es un proyecto que permitirá dotar de vivienda popular, de nivel medio y residencial a miles de familias.

Contrario a la postura de la bióloga María Guadalupe Castorena, José Cabral asegura que donde piensan construir “no está ubicado a la par del Arroyo Los Cobos”, además, el predio tiene uso de suelo habitacional mixto de acuerdo a lo notificado por las dependencias normativas del Ayuntamiento y Gobierno del Estado y dentro de los aspectos técnicos y jurídicos para la resolución del trámite está la “inaplicación del Catálogo de Áreas Prioritarias para la Conservación del Estado” y los derechos adquiridos por el otorgamiento de constancia de alineamiento y compatibilidad urbanística, lo mismo que opiniones de instancias y organismos oficiales que acreditan los requerimientos específicos de la delegación de la Semarnat.

Vale la pena mencionar lo que señala el brasileño Leonardo Boff, ex sacerdote franciscano y fundador de la Teología de la Liberación, sobre la contradicción Capitalismo/Ecología: “Donde impera la práctica capitalista se envía al exilio o al limbo la preocupación ecológica. Ecología y capitalismo se niegan frontalmente. No hay acuerdo posible. El capitalismo no sólo quiere dominar la naturaleza, sino arrancar todo de ella, depredarla”.

A su vez, Aquilino Vázquez García, director ejecutivo de Asuntos Jurídicos y Enlace Institucional, del Instituto Nacional de Ecología (INE), expresa en el artículo “La responsabilidad por daños al medio ambiente”, que “es difícil, y en muchas ocasiones imposible, separar el daño ambiental de las implicaciones que tiene sobre la calidad de vida de la gente, tal como se manifiesta en la siguiente definición: ‘Daño ambiental es toda lesión o menoscabo al derecho o interés que tienen los seres humanos, como vecinos o colectividad, a que no se altere de modo perjudicial sus condiciones naturales de vida”.