La espera a la que fuimos sometidos para que los cambios en el gabinete del presidente Enrique Peña Nieto ocurrieran, generó una expectativa que no fue satisfecha. Todos esperaban un cambio en el gobierno, pero no hubo, desde mi punto de vista, un cambio esencial. Los grandes asuntos del país, que tienen que ver con seguridad, política interior, todo lo que maneja la Secretaría de Gobernación, por un lado, y los asuntos económicos, por el lado de Hacienda, permanecieron exactamente igual. No sé si estos cambios vayan a reforzar a Bucareli y vaya a reforzar las finanzas manejadas por Videgaray. Pero lo que sí sé es que no van a cambiar los rieles en donde va el ferrocarril, y la dirección de los rieles tampoco. Y estos rieles están apoyados en Osorio y Videgaray. Los tres problemas fundamentales: Economía, seguridad y corrupción no se tocaron. ¿Qué necesidad había de tocarlos? Creo que había una necesidad expresada en lo que dijo el propio presidente de la república hace unos pocos días en la reunión del Consejo Nacional de Seguridad. Él dijo que el tema principal que había que atender era la recuperación de la confianza de los ciudadanos en el gobierno. Y no entendemos si estos cambios abonen a la recuperación de la confianza que el presidente dice, desde que estuvo en Inglaterra, que se ha perdido. Es la segunda ocasión que Peña, no sabemos si en un ejercicio autocritico o de autoflagelación, dice que los ciudadanos de este país no confían en su gobierno. El podría hacer un cambio en abono de la confianza o puede hacer un cambio que no signifique ni represente nada, ni a favor ni en contra de la confianza, lo cual quiere decir que este es un ajuste hacia adentro; es una cosa endogámica que no tiene repercusión en el interés del pueblo.

Los cambios no van a mejorar políticas públicas ni a inspirar confianza. Son una maniobra clara hacia el 2018. Está incorporando a un funcionario que estaba funcionando bien en Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, que rompe ya un récord pues ha ocupado ya cuatro secretarías: Energía, Hacienda, Relaciones Exteriores y ahora SEDESOL. O sea que es muy versátil. Esto lo coloca y lo hace un presidenciable y llega a la SEDESOL para tener contacto más directo con la base social del país. Lo hacen más visible. De esa secretaría salió Luis Donaldo Colosio y Josefina Vázquez Mota.

Si Rosario Robles falló, ¿Porqué se manda a SEDATU?, ¿Porque se sacrifica SEDATU?, secretaría nueva que no tiene la relevancia de la SEDESOL. ¿Por qué llega José Calzada a la Secretaría de Agricultura? Él llega cuando está a punto de presentar el presidente de la república la reforma al campo. José Calzada, un político con perfil empresarial, evidentemente llega ahí para lanzar todo un proyecto de productividad. Calzada es gente de Beltrones. El abanico se ha ampliado.

Repito, parece ser que todos los cambios responden nada más al interés de lo que significa 2018. Los cambios en un equipo de gobierno se hacen, o para resolver una crisis política o para resolver un problema de crisis económica o de seguridad. En este caso los cambios apuntan a la sucesión presidencial.

 

PAPELAZO DE VIRGILIO ANDRADE

Hoy comentaré sobre un asunto del cual ya había dado un anticipo hace varias semanas; el anticipo de lo que ocurrió la semana pasada lo dimos exactamente cuando el señor Virgilio Andrade anunció, cuando recientemente fue nombrado Secretario de la Función Pública, que iba a investigar si existía o no un conflicto de intereses en Los Pinos, y poco tiempo después también se extendió esta investigación a la Secretaría de Hacienda para ver si el señor Videgaray había incurrido en conflicto de intereses y sus derivaciones que son: tráfico de influencias, uso indebido del servicio público y una serie de figuras jurídicas que esa conducta puede englobar o de la cual se pueda ramificar. En aquella ocasión comentamos que era un despropósito que el señor Virgilio Andrade investigara la conducta del presidente de la república o las repercusiones de los actos presidenciales en materia de adquisición inmobiliaria. Y mucho más el asunto de la esposa del presidente de la república. Lo que mencioné en aquel tiempo se confirmó la semana pasada, el viernes 21 de agosto, la investigación estaba muerta el día que nació, porque si el Secretario de la Función Pública dice que el presidente no ha incurrido en irregularidad legal, jurídica o administrativa, nadie se lo va a creer. Pero si el Secretario Andrade hubiera dicho lo contrario, sería políticamente imposible presentar una conclusión así. Porque, ¿cuál sería la consecuencia jurídica, legal y política, si Virgilio Andrade hubiera dicho que el presidente si había incurrido en un flagrante caso de conflicto de intereses y por consecuencia había cometido delitos? Después de decir eso ¿Qué? ¿Qué más iba a pasar, en el hipotético, poco probable, y hasta el día de hoy, imposible caso de que dijera que su jefe había violado la ley? Yo creo que no violó la ley. El problema aquí es la ley que está diseñada para que no se configure nunca este tipo de conductas. Por lo tanto entonces no tenía caso investigar lo que sabía de antemano que jurídicamente no podía concluir de manera acusatoria. Entonces, ¿Qué es lo que pasa? Legalmente las cosas han quedado claras. Pero sólo para algunos. Pero la forma de aclarar las cosas ha enturbiado más el panorama de otros. Por eso creo que estamos frente a uno de esos casos tan frecuentes en la vida pública mexicana, en el que no importa lo que se haga, porque se tendría que desmontar el imaginario de miles – o millones- de personas. Este asunto es en el tribunal de la opinión publicada, por lo menos, cosa juzgada desde hace mucho tiempo. Creo que la explicación que el presidente da después de conocerse el resultado de este análisis que ha hecho la Secretaría de la Función Pública, no le abona, porque finalmente el presidente se disculpa por algo que él no ha hecho. Este capítulo se cierra de una manera formal, pero va a permanecer abierto cada vez que alguien quiera con esta historia, y con este desenlace y con estas consecuencias, atizar una hoguera en la que muchas fuerzas políticas están tratando de disminuir la figura presidencial desde hace muchos meses y desde muchos ámbitos. Aquí vemos una guerra abierta en contra del presidente, en donde todo lo que haga, y hasta lo que no haga, se le critica. Hemos llegado al extremo de criticar la primera institución del país por un par de calcetines. Finalmente creo que hay asuntos mucho más importantes y que esta salida política que se le quiso dar al problema de imagen, tanto de la casa de Ixtapan como de la casa de Reforma, como la derivación de todo esto a la casa de Videgaray en Malinalco; creo que cuando llegó, ya el árbol, del cual algunos quieren colgar la horca, ya estaba crecidito y ese árbol no hay manera de cortarlo porque es un árbol mal intencionado. Las cosas así se van a quedar. El que quiera creer creerá y el que no quiera creer tendrá un motivo más para decir que no cree.

 

ELBA ESTHER GORDILLO Y LA PRISIÓN DOMICILIARIA

El asunto de Elba Esther Gordillo, si lo analizamos desde el punto de vista exclusivamente jurídico, no lo vamos a entender desde un principio. Y me refiero a un principio en cuanto hace a este proceso judicial en que está metida la maestra. Todos sabemos cuáles fueron las razones por las cuales Elba Esther Gordillo fue a dar a la cárcel. Se le acusó de operar con recursos de procedencia ilícita, y no de la ilícita apropiación de recursos, de sobra sabidos de donde provenían, que eran de los fondos del sindicato que ella tenía como concesión vitalicia. La procedencia de los recursos no era ilícita, lo ilícito era lo que ella hacía con esos recursos. Desde ahí empezaron los asegunes. Ahora bien, a la solicitud de una prisión domiciliaria por la edad y las enfermedades de la maestra el juez no se la concedió. No quisiera yo creer que el juez tenga una consigna, no creo que haya en México jueces de consigna, pero lo que sí creo es que todas las personas que están vinculadas a este proceso se metieron en un problema serio, porque la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos tiene por costumbre fallar siempre en contra de México. Siempre. Así le presenten un caso de una enorme simpleza. Para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos es muy sencillo meterle un zape al gobierno de México. Y ese tipo de zapes son los que más le asustan al gobierno mexicano, que después lo vemos ofreciendo disculpas y pidiendo perdón por desapariciones ocurridas hace 25 años. Para los abogados de la maestra Gordillo será muy sencillo probar las fallas en el proceso, únicamente mostrando el acta de nacimiento de la señora Gordillo. Este brinco que le dieron al espíritu de la ley, que protege a los ancianos, pues es simplemente una defensa absolutamente imbatible. Y la Comisión Interamericana se va a ir por ese lado tomando en cuenta la edad y la mala salud de la maestra. Y por lo tanto les va a salir más caro el caldo que las albóndigas.