La Línea Verde fue escenario de aparatoso accidente de vialidad. Dos personas cayeron de la moto en que viajaban y una de ellas, resultó lesionada, incluso ameritó traslado al hospital. La novedad es que la moto no era tripulada por adultos, jóvenes o adolescentes; a bordo iban dos niños, de cinco y cuatro años de edad. La moto, en apariencia de juguete, es eléctrica. El mayor conducía el vehículo y fue él quien  resultó con las lesiones de consideración.
El accidente se suscitó alrededor de las cuatro de la tarde, en el fraccionamiento Los Laureles. En ese momento los dos niños se desplazaban en la moto eléctrica, circulaban en aparentes condiciones normales sobre la calle Poliducto.
No iban a gran velocidad pero de súbito, al llegar al cruce con la calle Esfuerzo Nacional, el pequeño conductor perdió el control, fue inevitable la caída. Ambos terminaron sobre el piso y el menor de cinco años resultó con algunas lesiones.
Personas que se dieron cuenta del percance, de inmediato corrieron para brindarles ayuda y al mismo tiempo llamaron al servicio de emergencia.
Al lugar arribaron elementos de Tránsito y paramédicos, brindaron primeros auxilios a ambos niños y sólo el que conducía sufrió heridas serias; incluso, a bordo de la ambulancia lo trasladaron a un nosocomio. Los agentes de Tránsito tomaron conocimiento del percance.
La moto eléctrica, en apariencia es un juguete, pero la realidad ya demostró que no se puede subestimar el peligro. Sin duda les servirá la estrujante lección.