GUADALAJARA, Jalisco.- Un adiós más frío y crítico del Apertura 2016, no podía haber. Los Leones Negros se despidieron de la Liguilla con un accidente en el Estadio Jalisco.
Le iban ganando tranquilos a los Dorados, pero en un par de minutos les dieron la vuelta y perdieron 3-2.
Con tabla en mano, el técnico Joel Sánchez se mostró incrédulo, no era para menos. A su escuadra le sacaron muy fácil el partido y de nueva cuenta no pudieron ganar como locales. Es evidente que no es problemática del timonel, la crisis tiene más responsabilidad con los jugadores.
A media semana, el presidente Alberto Castellanos ratificó al “Tiburón” hasta mayo del 2017, pase lo que pase y tal parece que los universitarios se relajaron, no supieron de qué se trataba el partido, en el que se jugaban el torneo. Lo perdieron y se quedaron con 11 puntos.
Hubo lamento y mucha molestia universitaria. Perdieron de fea manera, de esas en la que duele el orgullo. Ahora, les queda enfrentar los últimos tres partidos de la campaña, sólo oír cumplir, pues los Leones Negros y Joel Sánchez ya piensan en el próximo torneo.