Heriberto Alcalá Guerrero

En céntrica negociación sorprendieron a joven mujer intentando usar tarjeta falsa. Eligió varios productos y cuando llegó el momento de pagar presentó una tarjeta emitida aparentemente en los EUA. El sistema electrónico la rechazó. Resultó apócrifa. De inmediato llamaron a la policía y la presunta responsable fue detenida y ahora es investigada por el ministerio público.0
La mujer fue detenida por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, al filo del mediodía. En el cruce de la calle Madero y Hospitalidad, los oficiales se dieron cuenta de que algunas personas solicitaban ayuda. Eran empleados de una negociación ubicada en la primera arteria. Pusieron al tanto a los preventivos y éstos procedieron al arresto de la indiciada.
La joven de 23 años de edad ingresó a la tienda y, en apariencia, parecía un cliente normal. Durante algunos minutos vio y eligió diferentes productos, y luego caminó hacia la caja para paga el monto. No dio efectivo sino una tarjeta de EUA.
Cuando pasaron el plástico por el sensor electrónico, en pantalla apareció el mensaje de que era rechazada. Más aún, que no fue desaprobada por falta de fondos sino que al parecer era falsa.
Los empleados se las ingeniaron para retener a la joven; pensaban llamar al servicio de emergencia pero en ese instante observaron a los policías en el cruce de Madero y Hospitalidad. En pocas palabras reportaron el hecho y la joven fue detenida. Para el momento en que se dio cuenta de que la habían descubierto, ya era tarde para pensar en la fuga. Los preventivos ya estaban a su lado.
Al ser sometida a revisión, le aseguraron otras tres tarjetas de diferentes instituciones bancarias. A simple vista, también parecían apócrifas. La inculpada fue puesta a disposición de la autoridad ministerial.
Corresponde ahora a los agentes dar seguimiento a las investigaciones. De confirmarse que operaba con tarjetas falsas, también intentarán descubrir si estaba delinquiendo sola o formaba parte de alguna banda. Otra línea de investigación apuntará hacia el origen de las mencionadas tarjetas.
Es evidente que la tecnología está al alcance de buenos y malos. Actualmente se usan sofisticados sistemas de seguridad para evitar clonaciones y falsificación de tarjetas bancarias y de todo tipo; sin embargo, los hampones también hacen lo propio para violar los sellos de protección y efectuar reproducciones casi genuinas.