El arzobispo de SLP Juan Carlos Cabrero Romero, reconoció que se ha reducido la afluencia en los confesionarios, cada vez es menos la gente que se confiesa, lo que debería ser a la inversa.
Ya no hay coscorrones, pero sí es importante la corrección cuando alguien se ha ido por el mal camino; la corrección es obra de misericordia espiritual, buscando el bien del otro, no haciéndolo sentir mal, ni humillándolo.
Tras señalar la importancia de restaurar el daño que se ha hecho, destacó que el sacramento del perdón de los pecados, es algo único y debemos rescatar, porque obteniendo el perdón de Dios, es como se puede iniciar una vida en paz.
El que quiere justificar la no confesión, con el argumento de que Dios está en todos lados y es a él al que deben decirse los pecados, el prelado consideró que eso en una mera justificación, ya que es necesario el contacto humano, hacer acto de contrición y que el párroco que escojamos, nos ofrezca el perdón y la paz del Señor, añadió.
En la reducción de las confesiones, influye mucho el ambiente que nos rodea, el internet, el alejamiento de Dios y que “hemos abandonado mucho la evangelización de los sacramentos, debemos volver a ser énfasis en ello”.
Sobre la inseguridad que se vive en el país, dijo que no es nada nuevo, que hace muchos años se vive esa percepción y que mientras no haya una escucha de las necesidades de la gente, de salir de la pobreza, de ser respetado, promovido, ser parte de la comunidad en crecimiento, si no se cubren los satisfactores básicos, seguirá la violencia, advirtió.
Opinó que la violencia también empieza desde el nacimiento, cuando el niño no es querido ni deseado, cuando es maltratado, cuando es rechazado, se crea en él un sentido de rebeldía, que luego traduce en diversas conductas negativas y en ocasiones se llega a los extremos, en perjuicio no sólo del que quiere hacer el mal, sino de inocentes, de ahí la importancia de fomentar en la familia, el respeto, la solidaridad, el amor, la paz
El arzobispo vino a participar en el Quincenario en honor de la Virgen de la Asunción.