La ley de Voluntad Anticipada, aprobada en marzo de 2009, comienza a dar frutos al tramitarse en promedio 10 solicitudes por mes. En ellas, las personas expresan, de manera voluntaria y sin ningún tipo de presión o condicionamiento “no llegar a prácticas médicas encarnizadas” que sólo prolongan el sufrimiento de manera innecesaria.

Iván Alexander Luévano Contreras, director de Calidad del ISSEA, considera que actualmente, esta ley está dejando ver sus bondades y el personal médico las está también compartiendo en aquellos casos en los que los pacientes enfrentan una enfermedad terminal y que las expectativas de sobrevivencia son escasas, y en la gran mayoría, nulas.

El ISSEA da cuenta de un promedio de 10 casos por mes de pacientes que han optado por aprovechar los beneficios de la ley de voluntad anticipada, de las cuales, el 50% provienen del sector privado de salud.

“Las instituciones privadas se han vuelto activas promotoras en este tema que resulta de mucha utilidad para evitar el encarnizamiento terapéutico cuando hay expectativas muy pobres y que los procedimientos que les ofrecen conllevan a mucho más sufrimiento que el beneficio que realmente aportan”, explicó el responsable del programa de Cuidados Paliativos del sector salud.

“El número de solicitudes mensuales nos dejan ver que estamos en proceso de desmitificar que la ley de voluntad anticipada es eutanasia, el personal médico lo ha entendido muy bien, no es hablar de eutanasia sino de la libre elección de aquellos procedimientos que ofrezcan una mejoría a la calidad de vida, pero sobre todo, evitar aquellos que resulten innecesarios y dolorosos cuando el pronóstico es pobre”.

“Y me refiero a la buena aceptación de esta ley por parte del personal médico, porque ellos nos refieren pacientes y la tendencia a alargar la vida de los pacientes a costa de mucho sufrimiento se está evitando”.

El funcionario dijo que es importante destacar que el 50% de los trámites de voluntad anticipada proviene del sector privado, porque se han vuelto muy asiduos empleadores del beneficio de la ley de voluntad anticipada, y eso da la pauta de que la ley está brindando resultados; cada vez más gente la emplea, se cree que es una ley con un potencial enorme, todavía es muy bajo el porcentaje de trámite respecto del número de defunciones que se tienen por año, pero indudablemente se sigue en ese sentido en etapa de difusión, se hace a través de cuidados paliativos, muchos de ellos son pacientes terminales, ya en atención domiciliaria.

Finalmente, el director de Calidad del ISSEA consideró que la ley de voluntad anticipada, brinda la oportunidad de hacer efectivo a un derecho humano que existe y que es, el derecho a una muerte digna y sin sufrimiento, por ello, dijo, entre más personas conozcan qué es esta ley, habrá seguramente más pacientes que aprovechen sus bondades.