Diana Baptista
Agencia Reforma

ZITÁCUARO, Michoacán 17-May.- La reforestación en las zonas áridas del santuario de la mariposa monarca en Michoacán avanza a paso lento.
En donde existe degradación, solo 60 de cada 100 árboles plantados sobreviven, advirtió ayer José Carrasco, coordinador general de Conservación y Preservación de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) durante un recorrido por la zona.
“Tenemos la instrucción de restaurar un millón de hectáreas en todo el sexenio, pero no de forma tradicional que, lamentablemente, no ha tenido los resultados que esperaríamos”, comentó.
“La Comisión está trabajando en varios ámbitos para asegurar una supervivencia mayor a 70 por ciento”.
La degradación, señaló, repercute en que las mariposas monarcas busquen nuevos lugares para hibernar y se alejen del núcleo del santuario.
Octavio López, director en México de la organización Land Life, indicó que la última medición de tasa de supervivencia fue del 5 por ciento en 100 mil plantas, consecuencia de las heladas.
En zonas áridas y con degradación del suelo, como el llamado “Cerro Pelón”, apuntó, la reforestación ha sido imposible.
“El problema es que, cuando tú plantas, estás a expensas de las lluvias: si la lluvia se atrasa o adelanta, se muere la planta. Si plantas cerca de la temporada de heladas, se muere. Se tienen que alinear los astros para que sobreviva”, describió.
En la comunidad de Nicolás Romero, Zitácuaro, anunció la donación de 10 mil “capullos” de oyamel para contribuir a la reforestación.
La tecnología consiste en macetas biodegradables de cartón reciclado que actúan como incubadoras y protegen a la planta durante sus primeros años de vida.
Los capullos aumentan la supervivencia de los árboles hasta al 95 por ciento, al garantizar el acceso al agua y la protección de elementos externos.