Temen jubilados que la firma del “Acuerdo Nacional hacia la Universalización de los Servicios de Salud”, signado por la Secretaría de Salud, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el presidente Enrique Peña Nieto, sea un argumento para la privatización de los servicios de salud, lo que condicionaría que aumentase la carencia en medicamentos, en servicios para la subrogación a otras instituciones, consideró Georgina Márquez Macías, dirigente de Pioneros por la Salud, una organización con 450 afiliados y 140 organizaciones adheridas.

“Con la universalidad de los servicios aumentará la carencia y esto afecta más a las personas de la tercera edad que requieren de atenciones de tercer nivel, las cuales se van a estar posponiendo, pues si antes la atención se brindaba a los tres meses ahora será a los seis o de plano se indicará que no hay el recurso”, manifestó.

Sin embargo, el Ejecutivo federal destacó que tras la firma de este acuerdo se consolida el primer paso para que un paciente tenga acceso a los servicios médicos que requiere, independientemente de la institución de salud o de seguridad social a la que pertenezca.

Aseveraciones que no convencen al gremio local de jubilados que se dicen temerosos por la probabilidad de que resulte contraproducente para sus intereses.