Abraham Saucedo
Agencia Reforma

MONTERREY, NL 20-Jul .- La modificación realizada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a la forma en que se deben facturar los pagos hechos en parcialidades ayudará a que negocios y comercios eviten incurrir en el error de contabilizar doblemente sus ingresos y enfrentar doble tributación.
Jorge López Chapa, presidente de la Asociación Mexicana de Proveedores Autorizados de Certificación (Amexipac), refirió que actualmente cuando un contribuyente decide liquidar una compra en parcialidades, recibe inicialmente un Comprobante Fiscal Digital por Internet (CFDI), es decir, una factura digital, que lleva escrito el monto total a pagar por su compra.
Conforme va haciendo sus abonos el contribuyente, explicó, el negocio que le hizo la venta expide facturas adicionales donde se registra el valor pagado con cada parcialidad, las cuáles se “relacionan” al CFDI global emitido inicialmente escribiendo el folio del mismo.
Sin embargo, señaló, el SAT detectó muchos casos en los que el negocio emisor de los CFDIs olvidaba hacer esa “relación” de comprobantes y esto hacía pensar que la empresa en cuestión había obtenido, primero, un ingreso equivalente al monto total de la compra y, después, ingresos adicionales del tamaño de cada parcialidad.
“El contribuyente emisor si no asentaba bien el CFDI relacionado a la factura global, el SAT presumía que tenía un ingreso por 200 pesos, cuando una compra era por 100 pesos”, ejemplificó.
Con la modificación a la miscelánea fiscal que anunció el SAT el 14 de julio, ahora los CFDIs que los negocios expidan conforme van registrando sus abonos se harán por “cero pesos” y tendrán adjunto un “complemento para pagos” en el que se detallará cuánto es lo que se va pagando.
“Ahora la autoridad tendrá más visibilidad sobre el Impuesto Sobre la Renta, porque ya le quedará claro cuándo se hace un pago y cuándo debe aplicar el Impuesto, que son dos tiempos diferentes”, añadió López Chapa.
Otra problemática que busca atacarse con los cambios hechos a la miscelánea fiscal, añadió, es la de que algunos negocios y comercios estaban cancelando de forma arbitraria algunas de las facturas que expedían y sin avisar de ello a los clientes que las habían recibido.
“Hace 7 u 8 meses el SAT empezó a notificar por el buzón tributario a los contribuyentes cuando les cancelaban alguna factura y muchos empezaron a decir ‘yo efectivamente sí obtuve ese servicio e hice el pago’ y así detectó que muchas cancelaciones se estaban haciendo con dolo”.
Tras entrar en vigor la modificación fiscal referida, cuando un emisor expida un CFDI que lleve anexo el “complemento para pago”, la factura global original ya no podrá ser cancelada.