Burlaron vigilancia privada -y la pública- y atracaron una vivienda en el fraccionamiento Residencial Campestre. Entre efectivo y alhajas se llevaron botín aproximado a los 100 mil pesos. Ni rastro encontraron del o los ladrones.
En la mañana, el dueño de la casa salió con el fin de atender asuntos personales. Obvio, se aseguró de dejar chapas y accesos debidamente cerrados. Regresó alrededor de la una de la tarde y se encontró con la nada envidiable sorpresa.
Al ingresar a la finca vio cosas en desorden, fuera de sitio, y un mal presentimiento lo asaltó. Se apresuró a revisar sus pertenencias y lamentablemente confirmó la sospecha. Su casa fue blanco de los ladrones.
Le robaron joyas y dinero en efectivo por un monto estimado a los 100 mil pesos. Llamó al servicio de emergencia y dio parte de lo ocurrido. Elementos de la Policía Preventiva Municipal tomaron conocimiento, rastrearon la zona pero nada encontraron. Nada que los llevase a ubicar a los ladrones.
Total que los ladrones domiciliarios están operando en sectores populares y zonas residenciales.