Adriana Alatorre
Agencia Reforma

La ansiedad a las matemáticas ocurre cuando el niño tiene reacciones emocionales negativas cada que se le pide aplicar conocimientos de esta materia. ¿Le suena familiar?
Es común en el contexto escolar y está directamente relacionada a experiencias inadecuadas de enseñanza de esa disciplina, señala Claudia Aburto Martínez, pedagoga de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Explicó que el fenómeno de “ansiedad a las matemáticas” ocurre cuando la persona percibe estos ejercicios como una amenaza a su autoestima.
“La principal recomendación para los padres es nunca decirle a los hijos: ‘Yo odiaba las matemáticas’. Porque si tú misma las criticas, será difícil que el niño tenga una actitud positiva hacia ellas. Y lo que es peor, estarás dándole una excusa para rendirse a la primera dificultad.
“Hazle ver que está rodeado de matemáticas. Pregúntale ejercicios fáciles, muéstrale que en su día a día hay matemáticas por todas partes y acostumbrarle a saber verlas”, sugirió.
Destacó que es importante no dejar de animarle a no rendirse cuando se atore .
“Dale herramientas para resolver problemas: primero, entenderlo y familiarizarse con él; segundo, buscar estrategias y diseñar un plan. Tercero, elegir una estrategia y ponerla en práctica. Por último, aprender de los aciertos y errores”, dijo.
Muchos niños fallan en matemáticas debido a sus hábitos de trabajo. Por ejemplo, cometen errores porque su forma de escribir les hace confundir signos o números.
Revise que su hijo escriba sus apuntes de matemáticas de manera ordenada y limpia.
Karen Centeno, psicóloga, aseguró que para las matemáticas a veces existen métodos de enseñanza inadecuados, pues aunque no existe el método ideal para aprender matemáticas, es necesario identificar la forma de enseñar matemáticas que más favorezca al niño.
“Si a su hijo se le dificulta hacer operaciones, evite ponerlo a hacer cuentas y enfatice el razonamiento. La habilidad de hacer operaciones se desarrollará naturalmente”, indicó.
Las emocionas negativas ante las matemáticas generan círculos viciosos. Si el niño se siente ansioso por creerse incapaz de hacer matemáticas, la ansiedad bloquea sus capacidades haciéndole fallar y generando más ansiedad.
“Para derribar estas barreras emocionales, dé a su hijo actividades de matemáticas aplicadas, como manejar dinero, jugar juegos educativos, o realizar actividades tecnológicas y científicas para niños”, indicó.

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