CDMX.- Tiene sólo 19 años, apenas mide metro y medio de estatura, y no llega a los 43 kilogramos de peso, pero es puro músculo, fibra y cerebro.
La gimnasta estadounidense Simone Biles, ratificó en Río 2016 su condición como la mejor gimnasta del mundo al concluir ayer su participación con cuatro medallas de oro y una de bronce.
En la última jornada de la gimnasia se adjudicó el metal de primer lugar en ejercicios de piso, que sumó a sus preseas doradas en los All-Around individual y por equipos, en salto de caballo, además del bronce en viga de equilibrio.
El éxito olímpico de Biles se suma a sus tres títulos mundiales consecutivos en el Concurso Completo individual.
Biles nació el 14 de marzo de 1997 en Columbus, Ohio. Cuando tenía tres años estaba claro que su madre biológica, víctima de adicciones a las drogas y el alcohol, no se podía hacer cargo ni de ella ni de su hermana pequeña Adria.
Su abuelo materno, Ron, y su segunda esposa, Nellie, se las llevaron a Spring, Texas, suburbio de Houston. Dieciséis años después son simplemente “papi y mami” de sus hijas adoptadas.
Biles era temeraria de niña. Sin tomar una sola clase de gimnasia intentaba vueltas, ruedas de carro y saltos mortales en el jardín de su casa.
A los 6 años, en una visita junto con su grupo de la guardería a un gimnasio vio a las alumnas en plenas ejecuciones y de inmediato trató de imitarlas. Empezó a entrenar y al año conoció a su entrenadora, Aimee Boorman, quien vio en ella una fuente inagotable de talento.
“Siempre digo que mi principal rival soy yo misma, y todos los días intento ser la mejor Simone que puedo ser”, comenta.
Pero esta feroz competidora es un caramelo cuando se despoja del leotardo. Es unidísima con su familia, le fascina cocinar y tiene cuatro mascotas, todos perros pastor alemán.
En la Villa Olímpica se tomó una inacabable colección de fotos con todos los atletas que pudo y cumplió su sueño de conocer a uno de sus ídolos, Zac Efron. Estudia en casa el segundo año de bachillerato y se dedica profesionalmente a la gimnasia desde 2015. (Staff/Agencia Reforma)