Bendicen su amor

El anhelo más ferviente de Alejandra Cruz López y Salvador Hernández Martínez se vio cristalizado luego de largo tiempo de noviazgo por lo que decidieron fundar su propia familia.
El templo de San Antonio de Padua fue el recinto que enmarcó la ceremonia para unir en matrimonio a la pareja.
Joaquín Hernández Chávez y Catalina Martínez Sánchez acompañaron a su hijo hacia el altar donde esperó con ansia la llegada de su prometida. Luciendo un hermoso y reluciente ajuar, la novia hizo su entrada triunfal del brazo de sus padres, Julián Cruz Verdeja y María López Macías, quienes tras su bendición, dieron su mano al amor de su vida y el que será el compañero de sus días.
Frente al Cristo del majestuoso recinto y ante una iglesia llena de familiares y amigos, la pareja intercambió votos de fidelidad y respeto, juraron amarse todos los días hasta que la muerte los separe.
“Que vivan los novios”, fue el tema que interpretó la alegre agrupación musical que los aguardaba a la salida del templo, misma que los acompañó, al igual que sus allegados, a la comunidad de Peñuelas, donde se llevó a cabo el festejo de los esponsales de Alejandra y Salvador.