La joven Karen Areli Santoyo Vargas, agradeció a Dios los favores recibidos en una misa celebrada en la Parroquia del Señor del Encino.
Acompañada por sus padres Gerardo Santoyo y María Eugenia Vargas, al igual que sus padrinos, la bella quinceañera escuchó atenta las palabras que el presbítero, el cual presidió la eucaristía, le dedicó en su honor.
La invitó a dejar que Dios guíe sus proyectos y sus sueños y a pedirle que la colme de inmensas bendiciones, pero sobretodo, que agradezca esos dones y también las virtudes que sus padres, que le dieron la vida, le han proporcionado a lo largo de estos quince años.
La ceremonia religiosa concluyó con el agradecimiento de la joven para quienes la acompañaron y escoltada por sus distinguidos chambelanes dejó el suelo sagrado.
El festejo para Karen Areli continuó con un brindis en el salón Triana, al que acudieron todos sus seres queridos, quienes la felicitaron por sus quince años.

Compartir
Artículo anteriorUnieron sus vidas
Artículo siguiente¡Súper divertido!