Los esfuerzos que hace la dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional por evitar el desánimo han sido estériles en varios municipios, en unos porque ya se cansaron de ser arrimadero de otros partidos y en otros que sin mediar una explicación les impusieron criterios para la elección de candidaturas.

Es algo que se veía venir y por ello el comentario que se hizo Con Usted sobre la forma que se llevó a cabo el reparto de posiciones entre los miembros de la mega alianza electoral, que por principio de cuentas dejó en clara desventaja al PRI quien cedió más de lo razonable y de lo que le dejaron enfrenta, si bien no un motín sí un rechazo de seguir siendo comparsa.

Es un problema que se agudiza ahora pero que tiene su origen en 2007, cuando perdió la alcaldía de Pabellón de Arteaga frente a la coalición PAN-Nueva Alianza y que pretendió recuperar en 2010 uniéndose al Panal, pero cediéndole la postulación a éste, luego en 2013 el Panal se presentó solo y volvió a ganar. Ahora lo hace dentro de la mega alianza, pero conservando este municipio como estandarte de su fuerza política.

Los priístas pabellonenses están bastante molestos porque ni siquiera los tomaron en cuenta antes de hacer sus “enjuagues”, dicen, concretándose con avisarles que tienen que apoyar al candidato que designen los aliancistas. Su rebelión la sustentan en que les habían prometido que esta vez tendrían su propio abanderado, lo que sin aclaración alguna se canceló para que continúe la subordinación y que sin importar si gana o pierda el que se designe será la cuarta elección consecutiva en que el tricolor no pueda acceder.

En Cosío y San José de Gracia la razón de su enfado es distinta pero que podría ser igual de neurálgico. Hace unas semanas se les notificó que la elección de alcalde sería en votación abierta, lo que dejaba en igualdad de condiciones a todos los que quisieran registrarse. De inmediato comenzaron a trabajar los interesados por atraer el apoyo de la militancia, pero de manera intempestiva les avisaron que en ambos municipios la candidatura sería sólo para mujeres, lo que provocó la protesta de los varones que pedían igual de oportunidades, sin embargo no hubo marcha atrás.

En Jesús María fue todo lo contrario, ya que cuando desde las oficinas de López Mateos y Cosío pretendieron “dirigir” la nominación para la alcaldía exigieron respeto a la autonomía de decisión y sacaron adelante los acuerdos. Gilberto Rodríguez Domínguez irá por la presidencia y Arturo Piña Alvarado por la diputación, en lo que los diferentes grupos quedaron conformes.

Lo contrario sucede en Calvillo, donde están en desacuerdo que el Partido del Trabajo designe al candidato a la alcaldía, ya que aún cuando es un municipio donde ha prevalecido la alternancia, entre PRI y PAN, no admiten que se les margine y demandan que un priísta vaya por esa posición y un petista por la diputación.

El priísmo de Rincón de Romos y Tepezalá tampoco acceden que le hayan cedido a Nueva Alianza las postulaciones a la alcaldía y la diputación, lo que tiene soliviantada la militancia, porque ni siquiera se les da una explicación, sólo se dan cuenta que los entregaron por lo que aportan los medios de comunicación.

En el caso de las diputaciones no cantan mal las rancheras, toda vez que apropiándose de atribuciones que no le corresponden el comité estatal se ha dado a la tarea de “bajar” de la contienda a varios de los inscritos. A unos les dicen que el distrito en que se registraron será para un hombre o una mujer, según sea el caso, pero no señalan en qué se basaron para tomar la determinación, además de que la notificación debió estar a cargo de las comisiones de procesos internos o de postulaciones, pero no de los directivos del CDE. Para darle validez a su intervención se apegan a que firmaron un documento en que aceptarían la decisión lo que, en teoría, los ata de manos, porque si recurren al Tribunal Electoral federal en demanda de respeto a su derechos político-electorales podrían crear un problema mayor.

El fondo de todo está en la ausencia de operadores políticos, que no sólo conozcan de leyes y estatutos, sino que tengan la capacidad de convencer, sustentando las razones que tuvo el partido para tomar esas decisiones. No debe olvidarse que los tiempos en que la orden de “arriba” se acataba irrestrictamente son parte de la historia. Es posible que varios de los que hoy están inquietos no renuncien a su militancia, pero no participarán en las campañas, lo que de alguna manera afectaría al PRI que necesita de todos sus miembros para alcanzar los objetivos que se ha propuesto.

ANALOGÍA PANISTA

Aunque Paulo Martínez lanza bombas de humo para ocultar la situación que priva en torno a las candidaturas, principalmente a la presidencia municipal de Aguascalientes, es notorio que ha sido incapaz de lograr los acuerdos que demandan las circunstancias, por lo que debe valerse de enviados del Comité Nacional que tampoco han podido destrabar la lucha que mantienen tres mujeres por hacerse de ese espacio.

Lo mismo ocurre entre la “onda grupera” que busca colocar sus alfiles para las diputaciones, disputa que a estas alturas puede serle perjudicial luego que los naranjas les han ido arrebatando militantes y simpatizantes.

En lugar de estar enfocado al cien para sacar adelante las candidaturas, el líder estatal intenta distraer la atención al denunciar que la mega alianza que encabeza el PRI tiene varias inconsistencias jurídicas, lo que supuso que sería una noticia bomba, pero lejos de eso le ha acarreado críticas aún de su propia tropa, ya que las volutas no borran ni resuelven lo que pasa al interior del blanquiazul.

Flaco favor le hace a Martín Orozco, virtual abanderado a la gubernatura, que debería estar ya arropado por los contendientes a todas las alcaldías y diputaciones y no tener que soportar las presiones de los que buscan que influya a favor de tal o cual compañero o compañera.

El verdadero estratega se ocupa, primero, en disponer lo necesario para salir a campaña y que todos los que vayan sean los idóneos, pero aquí se actúa a la inversa, puesto que antes de tener armado el equipo andan fisgoneando lo que hace el adversario, por lo que no debe sorprender que cuando quieran enderezar el barco sea demasiado tarde.

LO HACEN FAMOSO

Vaya que el general Rolando Eugenio Hidalgo Eddy sabe atraer la atención de tirios y troyanos, porque de la misma manera que hay quienes alaban su trabajo como jefe policíaco, a otros no les simpatiza su forma de actuar. Hace unas semanas se habló de él al ubicarlo como aspirante priísta a la presidencia municipal de Aguascalientes, luego la precandidata a la gubernatura Lorena Martínez declaró que podría ser un buen asesor en su campaña y ahora el periódico El Universal, en la columna Kiosco, le dedicó unas líneas con el siguiente encabezado: “Cobra en AN, pero su ‘corazoncito’ es tricolor” y en el texto señala que es el secretario de seguridad pública del Municipio de Querétaro. “pero sus aspiraciones políticas futuras se encuentran en Aguascalientes con el PRI”, lo que genera una situación embarazosa para el presidente municipal, el panista Marcos Aguilar Vega, “quien ya no sabe qué declarar cuando le preguntan sobre el futuro político de su funcionario”. De manera oficial sólo está el comentario que hiciera Lorena, pero es más que suficiente para meter ruido en la capital queretana, lo que tal parece no afectará al militar en retiro que sigue con sus actividades normales, aunque sin dejar de mirar hacia la entidad aguascalentense, como una opción de recobrar el lugar que tuvo no hace mucho.