Hablar de reducir impuestos y elevar los apoyos sociales es una especie de tintineo colectivo, ya que todos los contribuyentes quisieran aportar menos al fisco y recibir más, lo que es posible en el mundo de las ilusiones porque en la vida real se necesita compaginar ingreso y egreso público para que el país, los estados y los municipios funcionen.

Se ha vuelto un pasatiempo anual – previo a la aprobación del gasto público del siguiente ciclo -, que desde todos los frentes lleguen propuestas, y hasta exigencias, de bajar los gravámenes y que mejore las partidas a dependencias, organismos y sectores, recurriéndose a una serie de explicaciones y detalles del porqué sí es posible hacer ambos mecanismos.

A raíz del paquete económico 2016 que envió la Presidencia de la República a la Cámara de Diputados, que a estas horas ya puede estar aprobado o esté por salir, se ha hecho una serie de señalamientos sobre el recorte anunciado, lo cual es obligado debido al considerable descenso en el precio del petróleo y las condiciones internacionales, que incluye un costo mayor del dólar frente al peso, registrándose manifestaciones de rechazo para que se contraiga el gasto social.

El coordinador de los senadores del PAN, Fernando Herrera Ávila, solicitó a la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, que para el año venidero en lugar de reducir se asignen mayores recursos al sector salud y fundamenta su postura en que “para lograr los objetivos previstos en el Programa Sectorial de Salud planteados en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, se necesita que el presupuesto asignado se incremente proporcionalmente cada ejercicio fiscal, no sólo al alcance de los objetivos, sino a la realidad social que en materia de salud existe en las familias mexicanas”.

Aseguró que de aprobarse el presupuesto económico federal 2016 como lo planteó la Secretaría de Hacienda se afectaría a diversos programas, entre ellos los de calidad para la atención médica, el fortalecimiento de los servicios estatales de salud y fortalecimiento a la atención médica.

Ciertamente, en el Plan Nacional de Desarrollo del presente sexenio está previsto un aumento gradual cada año, sólo que es materialmente imposible prevenir hechos circunstanciales como el del petróleo y los vaivenes económicos mundiales, por lo que el gobierno está obligado a modificar los planes, porque no hacerlo sería una actitud irresponsable al programar un gasto que carece de sustento, por ello fue que desde principios de año se anunció el recorte de 10 mil millones de pesos al sector salud.

El mismo senador Herrera Ávila planteó que la medida de deducción inmediata para promover la inversión económica sea extensiva a todas las empresas de diversos sectores. En principio se tiene contemplado que sea sólo en el sector energético y al de infraestructura del transporte, lo que para el grupo legislativo del PAN en el Senado tiene que incluir a todo el empresariado para que no tengan que esperar a que sus inversiones se vayan depreciando para poder hacer realidad las deducciones sino que puedan deducir el valor de las mismas desde el momento que en que se adquieran, con lo que se adelanta el beneficio fiscal. La cuestión es que cómo se puede mejorar el nivel de vida de la sociedad si cada quien busca pagar menos.

Por otra parte, la creación de los bonos de infraestructura educativa para todo el sistema de educación del país, que asciende a 50 mil millones de pesos, es bien vista por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), que a decir del secretario ejecutivo Jaime Valls Esponda permitirá incrementar los campus de las universidades en todo México, con lo que crecerá la cobertura para beneficio de miles de jóvenes.

Pues para el diputado federal panista Jorge López estos bonos podrían ser utilizados por el gobierno federal con fines “electoreros”, durante las elecciones a celebrarse en 2016 y 2018. Afirmó que “tienen como supuesta finalidad financiar proyectos de infraestructura educativa pero con un sistema de financiamiento que parece ser de deuda pública”, por lo que antes de que el programa se ponga en marcha exige transparencia, además que “resulta inadmisible que se pretenda financiar proyectos mediante un posible endeudamiento, justo en momentos complicados, ya que el país atraviesa por una situación económica de estancamiento y de crisis en sus finanzas públicas”.

Lo que no mencionó es que el gobierno propone pero la Cámara de Diputados dispone, por lo que la aprobación o rechazo está en ellos.

ENIGMA EN LA AEPF

Pasan los años y la Asociación Estatal de Padres de Familia (AEPF) sigue bajo el mando de una encargada, lo que rompe todo orden ya que cómo le puede exigir a las directivas de las escuelas que respeten el mandato legal si por sí misma no lo hace.

La autoridad educativa es responsable de vigilar que estas agrupaciones estén dentro del marco jurídico, empezando por la AEPF, pero por alguna razón ha dejado correr el sexenio sin intervenir y lo contrario sucede cuando hay que apretar tuercas en alguna escuela donde los padres están en desacuerdo con una sugerencia o advertencia.

Aunque se ha insistido hasta la saciedad que las cuotas “voluntarias” están prohibidas, la Asociación Estatal considera que sí son posibles, basta que las aprueben una asamblea y cuya cantidad puede ser cubierta en efectivo, en especie o con mano de obra, situación que hace nugatorio el mandato de la autoridad. Es una aportación que está prohibida, pero se brinca a la torera con sólo forzar un acuerdo de los padres, que por regla general ceden para que sus hijos no tengan problemas.

La falta de una representación constituida provoca que no haya quien exija al Instituto de Educación de Aguascalientes (IEA) que se cumpla el compromiso de aportar lo necesario para el mantenimiento de cada escuela, menos va a ser posible que todas tengan sanitarios en buen estado y bebederos, lo cual se menciona en los informes como una meta cumplida, pero que no pasa de ser una más de las vaciladas oficiales.

VOLUNTAD Y CONCIENCIA

En estas dos palabras, voluntad y conciencia, se encierra el verdadero significado de prolongar la vida, de entregar algo de sí mismo para que otros sigan disfrutando las maravillas que el Creador ha dispuesto. Es algo que se comprende cuando llega la noticia de que alguien decidió que a su muerte se donaran sus órganos, o la familia resolvió que fuera así, como ocurrió con los allegados de una señora de 55 años que falleció el pasado 8 de octubre y cuyo nombre no fue revelado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Su esposo e hijos manifestaron su deseo de donar las córneas, lo que se hizo de inmediato y con ello el receptor podrá recuperar la vista. Es difícil precisar lo que siente alguien que recibe un órgano con el que puede no sólo prolongar su vida sino reintegrarse plenamente a sus actividades, gracias a quienes hicieron posible este acto de profunda piedad. En los últimos tres años se han dado 20 donaciones en Aguascalientes, por lo que es necesario que crezca este número y que cada quien, en su interior, reflexione lo importante que es que a su muerte se entregue una parte de lo que ya no tiene utilidad para sí, pero para un semejante es una muestra invaluable.