Balances de un día de debates

Por: Itzel Vargas Rodríguez

Un día agitado para la política local fue el de ayer. Primero por la tarde, se organizó un debate dirigido a los aspirantes a la Alcaldía capital del que se desprendieron varios hallazgos que vale la pena tomar en cuenta.
Ese fue un debate con un acceso limitado a verlo, puesto que no hubo mucha difusión para ello, y los medios para hacerlo eran vía on-line en diferentes páginas de redes sociales.
Si bien un debate nos ayuda precisamente a saber cómo se comunican los candidatos, qué ideas traen en mente, cómo piensan arreglar los diferentes problemas sociales, también nos sirve para medir las carencias de los candidatos o bien también sus potencialidades.
Yendo al meollo del asunto, podremos resumir que carecemos de una contienda con un número significativo de candidatos que valgan la pena. En mi muy humilde opinión, solamente hay dos: el Doctor Ríos Alba y Alejandro Vázquez Zúñiga del PRI y PRD respectivamente.
Fue, en síntesis, un lamentable desfile de pobreza en las propuestas de los candidatos de Movimiento Ciudadano (de quien se esperaba mucho más de lo que en realidad logró concretar y aportar), del candidato de Morena, que se mostró difuso de ideas y muy distante de conocer las necesidades sociales; del candidato de Encuentro Social que de igual forma estaba incluso distraído de las preguntas que se le planteaban, y finalmente, de la candidata del PAN, quien para ser concretos, mostró en su persona, muchas carencias, sobre todo, en la coherencia de sus ideas al hablar, que no tienen ilación en sus propuestas. Pese a que este, no deja de ser un comentario subjetivo, me parece que aun siendo la única candidata mujer y la más fuerte en las encuestas de opinión, es una persona que en el debate no mostró la capacidad suficiente para sacar adelante un cargo de tanta responsabilidad como lo es una Alcaldía y sobre todo, siendo la más importante del Estado. Ojalá nos equivoquemos, pero con el mal desempeño que ha mostrado, lo único que augura es que no podrá hacerle frente a tantos retos que la Ciudad demanda.
Loable el desempeño por su parte, de un Alejandro Vázquez muy propositivo, con ideas frescas y con invitación a motivar la participación ciudadana. Y también, el Doctor Ríos sorprendió con su capacidad de respuesta, con el acompañamiento de sus propuestas a las de la candidata a la gubernatura por su mismo partido, y de colocar su mensaje sobre la inclusión en el pensamiento del público. Los dos, de lo más salvable de la tarde.
Ya cuando estaba poniéndose el sol, comenzó el debate de los candidatos a la gubernatura. Una interesante dinámica en la que cada candidato mostró tanto fortalezas como debilidades. Comenzando por Nora Ruvalcaba, una mujer con un potente discurso izquierdista pero muy alejado del entendimiento colectivo.
Luego vimos a un Jaime del Conde con un discurso relajado, cercano pero muy carente de propuestas concretas. Iván Sánchez contaba con muchas propuestas pero quizá, su mayor faltante fue la emotividad en su discurso, que en contadas ocasiones terminó siendo ralo y parco.
Gabriel Arellano por su cuenta, tuvo bastantes errores continuos, como palabras trabadas, pero quizá el mayor distintivo es que en su discurso se notaba un gran coraje pero no precisamente canalizado hacia la conquista popular. Puede ser que su estrategia comunicativa no fue la más acertada porque no logró capturar la atención e interés hacia su discurso.
Y ahora, yéndonos a analizar rápidamente a los dos candidatos más fuertes a la gubernatura, podemos encontrar de inicio a una Lorena Martínez sumamente empoderada, segura de su discurso y con atinadas estocadas hacia el adversario. Hizo un compendio propositivo bastante completo. Tuvo un discurso muy congruente y con ilación de ideas y lo más destacable, es que fue la única candidata que no leyó ningún tipo de material impreso, algo bastante loable porque demuestra capacidad para improvisar e intervenir.
Por su parte, Martín Orozco tuvo también un discurso propositivo e hizo afrenta a algunos de los ataques que recibió, sin embargo, su comunicación corporal dejó mucho que desear. Se notaba nervioso, cansado, forzado y varias intervenciones fueron, literalmente, carne de cañón para que sus adversarios hicieran uso de ello.
Se dice que en los debates nadie gana y nadie pierde, simplemente es una dinámica que muestra una parte de la forma de ser y actuar de los candidatos. Y en el día de ayer ocurrió algo curioso: se nos está demostrando cada vez más que la democracia actual, exige que seamos mucho más críticos a la hora de elegir a nuestros representantes y eso implica tomar en cuenta a la persona y no tanto al partido. Porque si hablamos por partidos, veremos cómo muchas personas seguirán apoyando a candidatos deficientes y poco prometedores, cuando lo más congruente es seguir a quienes demuestren capacidad y talento. ¿O usted qué piensa?
Me parece que cada vez se están dando a notar aquellos candidatos que sí tienen capacidad de sacar adelante a la Ciudad y al Estado. Ojalá no seamos una sociedad que se deje llevar por la inercia de apoyar a alguien sólo por los colores, dejando a un lado el raciocinio, la crítica, el avalúo de la persona y sobre todo, las capacidades que tengan los candidatos.