Al ser el servicio de energía eléctrica el insumo más importante para la extracción y distribución de agua potable, la baja en las tarifas de electricidad deberían disminuir también las tarifas del servicio de agua para consumo humano, consideró el titular del Inagua, Guillermo Saúl Rivera, quien subrayó que en algunos ayuntamientos, al subsidiar el servicio, no se hablaría de baja en tarifas, en todo caso impactaría en una disminución de los subsidios.

De acuerdo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) durante el 2016 la tarifa eléctrica para uso industrial bajó en 42%, y al cuestionarle sobre este indicador en el insumo para el bombeo de agua, el funcionario dijo que “sí debería de bajar” el precio del servicio de agua potable, sin embargo, habría que ver qué otros insumos integran el costo final del servicio.

-Las tarifas del servicio eléctrico industrial bajaron este año, ¿Deberían entonces bajar las tarifas de agua potable?

“Si lo tomamos así radicalmente, debería de (bajar la tarifa del agua) pero habría que ver qué otros costos hay. En el caso de la industria, si hubiera una disminución en el precio de ese tamaño, habría que ver cuánto le cuesta al municipio, muchos de ellos (municipios) no traen el costo del servicio, si ahorras en la energía, podrán aportarle menos al operador pero, ahorita la verdad batallan mucho los operadores para dar el servicio”.

Destacó que en los casos de los municipios del interior, muchos de ellos subsidian la extracción y distribución del agua potable porque las cuotas que cobran son menores a los gastos que enfrentan sus organismos operadores del servicio de agua potable.

Se pronunció por formular un análisis en cada uno de los municipios para determinar un costo sobre consumo real y dejar de usar las tarifas únicas, ya que la forma en como se cobra actualmente el servicio en municipios del interior, desalienta el uso racional del agua.

Será mejor que cobren lo que consumen, así se podrían bajar los subsidios en el interior del estado, consideró el funcionario.

Por otro lado, informó que la calidad de agua que se consume en la entidad, reúne las condiciones y características para su óptimo consumo. Dijo que sólo en tres pozos, la cantidad de arsénico sobrepasó la norma oficial y uno de ellos, ubicado en El Taray, fue sellado y repuesto en otro lugar, mientras que a otros dos, les fueron colocados filtros especiales para retención de arsénico y ajustarlos a la norma correspondiente, por lo que actualmente no existen pozos que representen riesgos a la salud.