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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 30-Sep .- El Municipio de Durango fue declarado en emergencia extraordinaria luego de la tromba atípica que azotó a la ciudad ocasionando serias inundaciones y la muerte de cinco personas.
“Durante ocho horas llovió el 20 por ciento de lo que normalmente llueve en todo un año”, describió el Gobernador José Rosas Aispuro luego de recorrer zonas afectadas junto con el director general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Ricardo de la Cruz Musalem, quien arribó a la capital duranguense por indicaciones del presidente Enrique Peña.
De acuerdo con la Dirección Estatal de Protección Civil, al menos 80 por ciento de las zonas oriente y noroeste de la ciudad quedaron inundadas.
“Se registraron 110 milímetros de agua”, explicó el vocero de la dependencia, Igal Ochoa Rodríguez.
La Colonia La Virgen fue la más afectada tras el desbordamiento de la presa El Hielo, mientras que el río Sauceda -que recibe agua de la presa Peña de El Águila y se ubica a unos 20 kilómetros de la capital duranguense-, fue reportado en su máximo nivel.
Socorristas de Protección Civil narraron que en algunas zonas las corrientes de agua alcanzaron más de un metro de altura.
De las personas que murieron, tres eran adultos, una adolescente y un menor de tres años de edad.
Ante las inundaciones, durante la madrugada fueron trasladadas personas que se encontraban internadas en las instalaciones de la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al Hospital General 450.
La Secretaría de Gobernación activó el Plan DN-III, y las acciones conjuntas permitieron el rescate de familias que se encontraban en el techo de sus casas o de vehículos que fueron arrastrados por la corriente.
En tanto, el ayuntamiento local desplegó 824 elementos de diversas agrupaciones de seguridad, así como de rescate.
Por órdenes de la Secretaría de Educación Pública, la clases de todos los niveles fueron suspendidas este viernes.
Además, se habilitaron 18 refugios temporales en escuelas y Centros de Desarrollo DIF, con una capacidad para mil 439 personas, y organizaciones civiles, en coordinación con el Gobierno del estado, abrieron 15 centros de acopio.
Aunque hasta anoche no había un recuento total de daños en casas y vehículos, fuentes del Instituto Municipal de Vivienda estimaron que son más de 700 las familias afectadas.