Natalia Vitela
Agencia Reforma

En el país, el autismo se diagnostica tardíamente. Pueden pasar de cinco a ocho años antes de que se detecte en los niños, alerta Enrique Grapa, presidente de la fundación Inclúyeme.
Explica que cada año se registran 6 mil diagnósticos de autismo y es fundamental detectarlos a tiempo para hacer cambios significativos en el cuidado de las personas con este trastorno.
Por ello, esta fundación que busca que personas con discapacidad intelectual tengan una vida adulta independiente, promueve el autodiagnóstico o autoevaluación del autismo a través de dos instrumentos digitales.
Los llamados filtros ayudan a detectar que posiblemente la persona tenga autismo o síndrome de Asperger, un tipo de el trastorno. (Consulta: http://www.incluyeme.org/autismo.html)
Los diagnósticos digitales están dirigidos a los papás, maestros y personal de salud, para que los apliquen en personas cuyos comportamientos  generan la sospecha de  estas enfermedades.
De acuerdo con Ana Cecilia Septién, directora de desarrollo de esta fundación, los cuestionarios no son un diagnóstico, es decir, éste debe ser corroborado o descartado por un profesional en el tema.
“La idea es que es que quienes lo realizan tengan una predeterminación sobre si es factible que tengan autismo; entonces se les hace una recomendación de los expertos a los que deben acudir para obtener diagnóstico preciso”, indicó.
Mencionó que estas guías fueron desarrolladas por médicos. En su página, además, ofrecen un directorio de instituciones a nivel nacional que brindan apoyo a personas con este padecimiento.
Grapa precisó que el diagnóstico es el inicio, pero lo que interesa es que identifique cuáles son las habilidades de los pacientes y se desarrollen para que tengan una mejor calidad de vida.