Pocas cantinas tradicionales quedan en la ciudad, aquellas en las que aún hay ese contacto directo con el cantinero, y la mayoría de los clientes prefieren la cercanía que brinda una barra; donde se conocen las penas, las alegrías, las tristezas y los malos momentos, donde se celebra, se brinda entre familia, porque los asiduos son los mismos, quienes se han hecho amigos, compadres y socios al paso de los años, luego de compartir una copa en estos centros.

Rodolfo Sánchez Salas, dueño de “Búfalos”, que lleva más de 80 años operando en la esquina de las calles Nieto y Guadalupe Posada, en el Barrio de San Marcos, cuenta cómo los tiempos han cambiado, y ahora las mujeres también pueden ingresar a estos sitios.

“Este bar primero se llamó ‘La Última Copa’, porque de la calle Rincón para allá era baldío, aquí se acababa la ciudad; después se llamó ‘El Toby Bar’, y desde hace como 47 años, ‘Búfalos’, por la cabeza de búfalo africano que tiene todo este tiempo puesta aquí. Este bar ha tenido muchos privilegios, llegué a vender hasta 1,600 cartones de cerveza en una temporada de Feria; es buen lugar, está viejito, pero está bien, aún tenemos clientes que nos han seguido con los años”, resaltó.

El cantinero recordó que en ese tiempo eran pocas las cantinas, y son aún menos las que permanecen, como las que se ubican en el centro, que ya tienen cerca de un centenar instaladas, tal es caso de “El Ranchero” que se encuentra en la calle 5 de mayo.

“Un amigo mío que ya murió, tenía otro de los bares tradicionales llamado ‘La Aurora’, que estaba en Guadalupe. Muchos bares han cerrado por la economía, yo en mi caso soy propietario, no pago renta, pero a otros esos gastos les pesan mucho, porque ya no hay tantos clientes como ataño. Otro aspecto a destacar es que aquí el giro es cantina, y actualmente ya no otorgan esas licencias, sólo de bar, centro botadero; a quienes sí tienen problemas con reglamentos les cierran, y ya no vuelven a abrir, a nosotros nos sancionan pero no nos pueden quitar la licencia, por eso la cuidamos mucho, para no tener problemas con la autoridad”, aseguró.

El dueño de Búfalos enfatizó que se han adaptado a los nuevos tiempos, como el hecho de permitir la entrada a las damas, sin embargo, han tratado de mantener la esencia del lugar, con la tradicional barra, misma que fue parte de las locaciones con que contó la telenovela taurina “Barrera de Amor”, producida en 2015 por una famosa televisora nacional, grabada en esta entidad; esta telenovela, además, contó en el elenco con la oriunda de Aguascalientes, Yadhira Carrillo y Sergio Reynoso, así como Susana Diazayas y Aarón Díaz, siendo este último el que más escenas protagonizó en la mencionada cantina.

“Antes no dejaban entrar a damas porque no se veía bien que estuvieran en una cantina; después se empezaron a poner baños de mujeres, y a dar el respeto a cualquiera que asista; si un hombre molesta a una dama, o le empieza a decir algo, lo echamos para afuera. Además, se modernizó la barra, se recortó un poco, y ya no se permite que orinen los hombres ahí mismo, porque antes había una canal con un tubo de desagüe y un resumidero; había que lavar a profundidad diario porque olía muy feo”, enfatizó.