Preocupa a la Profeco el robo de identidad que se está registrando en la entidad, al pasar de cero quejas a 15 en lo que va del año, de quienes recibieron cobros por servicio de telefonía celular y tiendas departamentales, de productos y servicios que nunca contrataron, señaló la delegada de la instancia, María Teresa Ávila Guel.

“Es por el poco cuidado que ponen en cómo elaboran los contratos en el sector de telecomunicaciones, que en el caso de Nextel, tienen muchísimo robo de identidad; los consumidores van ante el Ministerio Público, y les dicen que primero tienen que agotar la vía administrativa, por ello vienen aquí ante Profeco donde hacemos la queja, que no quieren conciliar rápidamente vía telefónica, ni al usuario. Tienen que venir aquí, hacer la queja, esperar la audiencia, y ahorita estamos luchando para que desde la primera audiencia concilien, porque luego se alargan hasta la tercera”, detalló.

Dijo que no es sólo porque se dé un cobro excesivo en el servicio, sino que hay personas que aseguran que nunca han contratado un plan de telefonía celular con la compañía de la que posteriormente les llegan cuentas exorbitantes.

“Es robo de identidad y es un cobro indebido del servicio; de repente les llegan unos cuentas de 10 mil o 20 mil pesos y resulta que supuestamente contrataron en Sinaloa, en Zacatecas, en Guerrero; lugares donde nunca han estado. Se ha incrementado porque de no tener ninguno hasta ahorita llevamos más de 15 atenciones de este tipo”, precisó.

La funcionaria resaltó que hay quienes se han visto afectados no sólo a través de la telefonía celular, tal es el caso de una joven que ya interpuso quejas en la Condusef debido a que todas sus tarjetas de crédito presentan cargos no reconocidos; mientras que en Profeco demandó por un caso de telecomunicaciones y dos de tiendas departamentales.

“Del Ministerio Público nos han enviado a cinco consumidores más que se quejan por robo de identidad; nosotros como tal no tenemos facultades para decir que tal empresa le robó la identidad, pero sí actuamos contra un cobro indebido al consumidor porque no se acredita que haya contratado el servicio, se necesita firmar; el acuerdo de voluntades no es nada más dar los datos y las empresas no siempre lo hacen; es la falta de cuidado y de orden”, explicó.