Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 27-Mar.- En medio de los recortes al presupuesto federal y la exigencia de austeridad en el Gobierno, los diputados se aumentarán este año 96 millones de pesos en la partida destinada a los grupos parlamentarios.
Esto pese a que las distintas fracciones parlamentarias justamente se habían comprometido a aplicar medidas de ahorro presupuestal.
Además, se trata de recursos de los cuales los coordinadores parlamentarios pueden hacer uso sin necesidad de comprobar, mediante recibos u otra documentación, en qué fueron gastados.
Las tajadas que reciben los ocho partidos representados en la Cámara de Diputados se conocen como subvenciones; una de ellas es “fija”, de un millón mensual para cada bancada, y la otra es “variable”, equivalente a 116 mil pesos al mes por cada diputado que la integra.
A partir de enero, el Comité de Administración de la Cámara baja aumentó la subvención variable a 132 mil pesos por diputado, por lo que se ajustará de 696 millones de pesos entregados en 2015 a 792 millones para este año.
El ajuste, de 12.13 por ciento, es superior a la inflación esperada para este año, calculada en 3 por ciento.
Ésta es la más importante de las partidas que cada mes se depositan a las bancadas para sus gastos administrativos.
El dinero no se le da directamente al legislador –que ya cuenta con dieta y gastos de apoyo y asistencia legislativa–, sino que se usa para la “operación” del grupo parlamentario y cada bancada decide a discreción su destino, ya sea para bonos, sobresueldos, compra de equipo o pago de asesorías, entre otros.
Incluso hubo un pronunciamiento de bancadas que renunciaron a recibir autos y celulares, el seguro de gastos médicos o partidas extraordinarias, o bien, prometieron hacer más transparentes sus gastos.
Sin embargo, ninguna se comprometió a hacer un recorte en las partidas presupuestales destinadas a las fracciones.
Además de estas subvenciones, los diputados se autorizan cada año tajadas extraordinarias para las bancadas.
Tan sólo en diciembre de 2015 se repartieron 180 millones de pesos para dar bonos especiales a los diputados y para equipar oficinas.
En total, el año pasado se repartió a los partidos más de mil 150 millones de pesos para que solventaran gastos administrativos, de logística y de personal.
En la 62 Legislatura, que inició en septiembre de 2012 y culminó en agosto pasado, las bancadas se gastaron 3 mil 560 millones de pesos en tres años.