Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 4-Jul.- Pese a los ajustes en las estrategias y al aumento en la inversión para evitar el robo de combustible, la ordeña a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el País aumentó 60 por ciento de enero a mayo de este año, en relación con el mismo periodo del año pasado.
Guanajuato mantiene la delantera con 827 tomas clandestinas localizadas, seguido de Puebla con 574, Tamaulipas con 511 y Veracruz con 475 puntos de ordeña.
Las tomas clandestinas pasaron de 2 mil 662 localizadas en 2016 a 4 mil 261 en lo que va del presente año, de acuerdo con información de la paraestatal.
Los datos refieren que durante todo 2016 las autoridades federales y estatales localizaron 18 tomas diarias en promedio, conectadas a los sistemas de distribución de Pemex.
Para 2017 ese promedio se incrementó a 28 tomas ilegales de combustible localizadas cada 24 horas, principalmente en Guanajuato –en Irapuato, Silao, León y Salamanca–, Puebla –Tepeaca, Acajete, Palmar de Bravo, San Martín Texmelucan y Quecholac–, Tamaulipas –Altamira, Reynosa y Matamoros– y Veracruz –Tierra Blanca, Juan Rodríguez Clara, Acayucan y Orizaba–, que concentran la mitad de tomas clandestinas reportadas por Pemex en todo el país.
A finales de mayo el Gobernador de Guanajuato, Miguel Márquez, encabezó una reunión con directivos de Pemex y los alcaldes de León, Silao, Irapuato y Salamanca, para combatir a los huachicoleros.
De enero a abril se hallaron en Guanajuato 657 tomas clandestinas en los poliductos que operan en esa entidad, la cifra más alta reportada en el país, de acuerdo con un informe de la petrolera.
A mayo la cifra de tomas clandestinas en Guanajuato escaló a 827, pese a los esfuerzos gubernamentales para frenar este delito.
En esa entidad los huachicoleros, ligados al crimen, han concentrado sus golpes a Pemex en cinco poliductos, principalmente uno de 14 pulgadas y 18.9 kilómetros de longitud que corre de la Refinería de Salamanca a la Terminal de Almacenamiento y Reparto de Irapuato, con una capacidad de 35 mil barriles de combustóleo al día.
Este año la empresa duplicó la inversión para proteger sus ductos del centro del país, medida que no parece tener efecto.
José Antonio González Anaya, director general de Pemex, anunció en mayo una nueva estrategia en coordinación con Hacienda, la PGR, instituciones de seguridad y la Profeco para garantizar la integridad de sus sistemas.
No obstante, declinó precisar el monto dedicado a esta labor, alegando cuestiones de seguridad.
En su intento por frenar el robo de combustible, Pemex anunció desde febrero de 2015 que modificaría la logística de distribución de gasolina en el país.
La estrategia pretendía agregar aditivos y pigmentos de la gasolina en las terminales de almacenamiento y reparto para desincentivar la ordeña porque el combustible que pasaba por estos ductos no serviría e incluso resultaría corrosivo para los vehículos.
A más de dos años año del anuncio, y pese a la imposición de castigos más severos para quien robe combustibles, la ordeña registra una constante alza.