Miguel Perez
Agencia Reforma

PARÍS, Francia 13-Nov .- El terror ensangrentó ayer a París.
Al menos 158 muertos y más de 200 heridos fue el saldo de ataques terroristas simultáneos en siete puntos de la capital francesa.
En el salón de conciertos Bataclan, más de 120 personas – jóvenes en su mayoría – fueron masacrados por cuatro terroristas que dispararon con rifles automáticos sobre la multitud durante la presentación de una banda de metal estadounidense.
Por más de dos horas mantuvieron a más de 100 rehenes en el teatro, y tres de ellos detonaron los chalecos que portaban con explosivos cuando inició el operativo de rescate de la gendarmería francesa.
“Caí al suelo, pero alguien me levantó y conseguí escapar. Todos mis amigos se quedaron dentro. Es terrible, fue una carnicería”, narró Eduard Veilly a El País.
“Escuché los tiros y pensé que eran parte del show. Volteé y la persona a mi lado había recibido un disparo en el ojo. Se colapsó.
“Los tiradores seguían disparando a todos en el piso. Estaban muertos y no les importaba. Alcancé a correr y salir, no sé cómo”, contó Fahmi, otro sobreviviente del Bataclan.
Otras 37 víctimas mortales dejó el ataque con fusiles de asalto a tres restaurantes y dos bares en calles de París.
Tres atacantes suicidas se inmolaron en un bar cercano al Stade de France donde la selección gala enfrentaba a Alemania.
El Presidente Francois Hollande debió ser evacuado en helicóptero del inmueble.
“Encabezaremos una guerra sin merced contra los terroristas capaces de tales atrocidades, para que sepan que enfrentan a una Francia determinada”, advirtió Hollande al llegar al Bataclan.
El Mandatario decretó Estado de emergencia en todo Francia y selló las fronteras, lo que no sucedía desde la Segunda Guerra Mundial.
Mil 500 soldados, dos mil 200 policías y 450 bomberos fueron desplegados desde ayer en las calles parisinas, mientras que 800 policías nacionales montaron retenes en 61 cruces fronterizos.
Ningún grupo se había reivindicado los atentados, pero sobrevivientes aseguran que los tiradores gritaron “Alá es grande” antes de abrir fuego, y en cuentas de Twitter presuntos integrantes del Estado Islámico festejaron los ataques.
La Cancillería mexicana informó que un connacional resultó herido en alguno de los ataques y está hospitalizado en el sanatorio Pitie Salpetriere.