Jimena Larrea Agencia Reforma

PEKÍN, China.- Sin recurrir a salas de juntas con albercas de pelotas o a conciertos extravagantes, Huawei ha creado en sus oficinas un ambiente similar al de las compañías de Silicon Valley, con la diferencia de que sus metas, aunque innovadoras, son más aterrizadas. La compañía no busca el hilo negro, sólo quiere perfeccionarlo.
“Muchas empresas de Silicon Valley tienen grandes sueños de crear equipos que lleguen al espacio pero ese no es Huawei, Huawei se concentra en cómo hacer las cosas más bonitas o más convenientes y fáciles de usar para los usuarios, en lugar de concentrarnos en grandes sueños”, explicó Ada Xu, directora de Relaciones Públicas de Productos de Consumo “(en el área de Handheld) nos concentramos en equipos que se conecten a la red”.
Con oficinas y centros de desarrollo e investigación alrededor del mundo, la compañía premia el trabajo duro de sus empleados con oportunidades de crecimiento y reubicación en cualquiera de los 170 países donde tiene presencia.
Además, no es una empresa pública. Mientras que su fundador, Ren Zhengfei, es dueño del 1 por ciento de las acciones (más que suficiente para tener una vida acomodada), el resto se reparte entre los trabajadores, que ven su trabajo reflejado en el crecimiento de la compañía.
“Si eres una empresa pública, cada mes te enfrentas a un reporte financiero hacia el público y hacia los inversionistas, pero Huawei no lo es y prefiere invertir su esfuerzo en el área de investigación desarrollo, no en hacer dinero rápido. En los últimos años diez hemos invertido más de 37 mil millones de dólares, cada año invertimos más del 10 por ciento de nuestras ganancias”, aseguró Xu.
Los nuevos proyectos se presentan en los Centros de Exhibición de Huawei, donde hay demos con soluciones que ya se han puesto en marcha o que podrían desarrollarse en el futuro. El más importante es del de Pekín, donde 30 presidentes y primer ministros han acudido a conocer las ofertas de la marca, particularmente en telecomunicaciones.
Aunque en Huawei siempre hay mucho trabajo por hacer, también hay momentos para convivir y relajarse.
Al menos en China, los más de 40,000 empleados locales toman siestas de 60 minutos a las 13:00 horas, después del almuerzo, para reponer la energía perdida en la mañana y mantener un buen nivel de productividad. Además, cuentan con mesas de billar, futbolito y tenis de mesa para despejarse; incluso hay torneos anuales de ping-pong.
A la hora de la comida, que tiene lugar a las 12:00, los trabajadores acuden a las cafeterías donde pueden adquirir una variedad de platillos locales, visitar los restaurantes ubicados dentro de los edificios de la empresa o comprar comida instantánea en las pequeñas tiendas de conveniencia del lugar. El Centro R&D de Shenzhen, por ejemplo, tiene su propio Starbucks.
Huawei tiene también con su propia universidad, donde se imparten lecciones sobre la cultura de la compañía, tecnología y mercadotecnia, entre otros temas. Las clases están a cargo de expertos en el ramo y de los mismos ejecutivos de la empresa: tu propio jefe puede ser quien entre por la puerta del salón y califique tu conocimiento.
Incluso cualquiera de los tres CEOs de Huawei puede dar clases. Sí, leíste bien, Huawei tiene tres CEOs que rotan en el cargo cada seis meses y aunque las decisiones importantes se toman entre los tres, quien está en el puesto es quien toma la decisión final; el objetivo de esta estrategia es evitar la fatiga y tener nuevas ideas por muchos años más.
Trabajo en equipo
Conoce qué hacen las oficinas de Huawei en el mundo
San Francisco: oficinas de diseño a cargo de la interfaz
París: equipo de diseño a cargo de tendencias de color y moda
Londres: desarrollo del ‘look and feel’ de los dispositivos
Moscú: creación de algoritmos para unificar el hardware y el software
Japón: estudio de los materiales y el hardware
Europa: desarrollo de tecnología 5G