José de Jesús López de Lara

Una auténtica tragedia se registró el lunes por la madrugada en la calle Fortunato Maycotte de la colonia Insurgentes.
Tras sostener una discusión con su esposa, un hombre la asesinó a puñaladas y después se suicidó al provocarse varias heridas con un cuchillo.
Las víctimas mortales fueron Juana María Jiménez Salado, de 35 años y Pedro Puentes Briones, de 42 años.
El crimen y suicidio se registró en presencia de tres hijos de las víctimas, de 11, 8 y 6 años.
La tragedia se registró aproximadamente a las 02:30 de la madrugada, en una vivienda ubicada en la calle Fortunato Maycotte No. 322-B de la colonia Insurgentes.
La niña de 11 años llamó varias veces a los servicios de emergencia para solicitar una ambulancia, ya que su papá estaba desangrándose. Sin embargo, los operadores la ignoraron, debido a que imaginaban que la niña estaba jugando.
Fue hasta casi hora y media más tarde, cuando la tía de la niña reportó lo sucedido.

MATA A SU ESPOSA Y LUEGO SE SUICIDA

Fue aproximadamente a las 04:00 de la madrugada del lunes, cuando se reportó a los servicios de emergencia que en el domicilio antes señalado estaban dos personas heridas por arma blanca.
De inmediato se trasladó la patrulla 0391-A1 de la SSPM del Destacamento “Insurgentes”. Cuando ingresaron los dos policías preventivos a la vivienda, encontraron al hombre y a la mujer muertos.
Minutos después llegó la ambulancia 018 de Cruz Roja, cuyos paramédicos confirmaron el fallecimiento de las dos personas, que presentaban heridas en cuello, brazos y abdomen.
A la escena del crimen llegaron agentes del Grupo Homicidios de la PME, personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del MP de Hospitales.
De acuerdo con las investigaciones, se estableció que el lunes 18 de abril, la mujer abandonó a su esposo y a sus tres hijos, para irse a vivir con sus papás al fraccionamiento Mujeres Ilustres.
El sábado 23 de abril, Juana María Jiménez Salado platicó por Facebook con su hija de 11 años y le comentó que había ido a la Feria Nacional de San Marcos. Incluso, le mandó una fotografía donde aparecía con una de sus hermanas y el esposo de ésta.
Sin embargo, también estaba acompañada por Alejandro “N” “N”, quien era el jefe de la mujer en la empresa de seguridad donde ella trabajaba.
Incluso, dicho sujeto tenía abrazada a Juana Maria Jiménez, pues desde hace tiempo sostenían una relación sentimental.
Aparentemente, según comentó la niña, al día siguiente su papá vio esa fotografía y se molestó mucho, ya que sospechaba de la infidelidad de su esposa con el que era su jefe en la empresa de seguridad donde ella trabajaba.
El domingo por la noche, Pedro Puentes Briones llevó a sus hijos a cenar a un puesto de tacos y cuando regresaron poco antes de la medianoche, encontraron a Juana María Jiménez en la casa. La mujer le comentó a su esposo que había tenido problemas en casa de sus papás y por ese motivo había decidido regresar.
De acuerdo con la versión de la niña de 11 años, aproximadamente a las 02:30 de la madrugada se despertó debido a que escuchó que sus papás discutían.
Inicialmente no le dio importancia ya que continuamente se peleaban y gritaban.
Pero minutos después, escuchó gritos y ruidos como si tiraran objetos, por lo que decidió salir de su habitación donde estaban dormidos sus hermanos de 8 y 6 años. Al llegar a la recámara de sus progenitores, encontró a su mamá acostada en la cama toda llena de sangre.
En ese momento también llegó su papá de la cocina y sangraba del cuello y de los brazos, el cual al ver a su hija la llevó hasta su cuarto y le apagó la luz para que no viera, ordenándole que no saliera.
Pero la niña no obedeció y llamó a los servicios de emergencia, pero fue ignorada varias veces por los operadores, ya que imaginaban que se trataba de una broma.
En ese instante despertaron los niños de 8 y 6 años, quienes observaron la trágica escena y se asustaron. Por tal motivo, la pequeñita decidió llevarlos a la casa de una de sus tías que vive en la misma calle y le pidió ayuda.
Fue hasta que la mujer hizo la llamada a los servicios de emergencia cuando finalmente mandaron a policías preventivos y paramédicos de la Cruz Roja, pero para esos momentos la tragedia ya se había consumado.
Cabe destacar, que cuando los peritos de la Dirección de Investigación Pericial levantaron el cadáver de Pedro Puentes Briones, le encontraron un cuchillo clavado en el abdomen.
Se presume que esa lesión se la provocó poco antes de que llegaran los policías preventivos.
Finalmente, se procedió al levantamiento de los dos cadáveres a fin de trasladarlos al SEMEFO donde les fue practicada la necropsia.