Heriberto Alcalá Guerrero

Peliculesca persecución culminó con la captura de presunto asaltante. El delincuente atracó a una mujer y de manera violenta la despojó de dos celulares. Oficiales de la Policía Preventiva Municipal recibieron el oportuno reporte y empezaron a seguirlo.
El sujeto abordó un camión urbano y cuando se dio cuenta de que los uniformados le marcaron el alto, bajó y subió a la azotea de una vivienda. Finalmente, fue detenido. También fue recuperado el botín.
Los hechos se suscitaron alrededor de las cinco de la tarde, en zona oriente de la ciudad. Otra vez este sector. La mujer afectada caminaba sobre la avenida Landeros, en el fraccionamiento del mismo nombre.
Considerando la hora y que se desplazaba sobre una de las avenidas más transitadas de ese rumbo, jamás imaginó que alguien osaría asaltarla; de súbito fue interceptada por un desconocido.
Como suelen hacerlo estos malhechores, aprovechó el factor sorpresa para someter a la dama, nada pudo hacer ella para defenderse. Amenazó con causarle daño si oponía resistencia y empleando la violencia, la despojó de dos teléfonos celulares.
No hubo quién brindara ayuda a la ofendida; y si hubo testigos, fue lo mismo, nadie intervino. La mujer había sido víctima del violento robo.
Ya con el botín en sus manos, el sujeto empezó a alejarse. Coincidió que en ese momento pasaba una patrulla de la Policía Preventiva Municipal. La ofendida hizo señas para atraer su atención y en pocas palabras los puso al tanto de lo ocurrido. Señaló al presunto responsable, el cual caminaba a varios metros de distancia pero que aún estaba al alcance de la vista.
Fueron en pos del ladrón y éste, al darse cuenta de que lo habían descubierto subió de manera precipitada a un camión urbano de la ruta 50. En efecto, de los que circulan sobre el tercer anillo. Siguieron el autobús y le ordenaron al chofer que frenara la marcha, ya que entre sus pasajeros llevaba al presunto asaltante.
El operador acató la orden. Al notar que se detenían repentinamente, el indiciado dedujo que los subirían de un momento a otro. Optó por bajar y corrió de Siglo XXI hacia la avenida Landeros Gallegos. En la primera oportunidad trepó a la azotea de un domicilio, en donde hizo el último y desesperado intento de burlar a los preventivos. Fue en vano. Ellos no dejaron de seguirlo y en lo alto de la casa, lo atraparon. El exhausto ladrón al fin se dio por vencido. Como suele decirse, los siguieron hasta que se echó de cansancio.
Lo sometieron a revisión y entre las prendas le aseguraron los dos celulares que robó a la afectada. Por último, el detenido fue puesto a disposición del ministerio correspondiente para dar continuidad a la indagatoria e integración del expediente.

 Uno menos en la calle.