Manuel Tejeda
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 15-Sep .- Pese a los distintos géneros musicales que chocaron ayer en la Plaza de la Constitución, el sonido del mariachi y Juan Gabriel reinaron en el Aniversario del Inicio de la Independencia de México.
Pandora, en punto de las 17:15 horas, fue la primera agrupación en recordar a El Divo de Juárez, con piezas como “El Noa Noa” y “Hasta Que Te Conocí”.
La gente, para ese entonces, apenas y llenaba una cuarta parte del Zócalo. Más porque el acceso era complicado, debido a los filtros de seguridad, en los que las personas tardaban hasta 15 minutos para entrar.
Adultos, jóvenes y hasta niños eran revisados, pues estaba prohibido el acceso de botellas, paraguas, encendedores y hasta plumas.
Una vez dentro, todo mundo andaba de un lado a otro, gracias a que en la explanada había diversas atracciones: bailarines, malabaristas en zancos, bandas de guerra que recorrían todo el perímetro y hasta una obra que montó La Conspiración de Querétaro.
Quienes rompieron el protocolo de la nostalgia fueron Los Ángeles Azules.
Comandados por “El Doctor” Elías Mejía, líder del grupo, la cumbia desperezó al público materializada en temas clásicos como “El Listón de tu Pelo”, “Mi Niña Mujer”, “Cómo Te Voy a Olvidar” y “Mis Sentimientos”.
Ni los conductores del concierto masivo, Maribel Guardia, Yordi Rosado y Tania Rincón, pudieron esquivar la ráfaga de ritmo que los oriundos de Iztapalapa ejecutaron.
El ambiente fue totalmente familiar. Por eso, en la explanada había pequeños y ancianos conviviendo codo a codo. Todos unieron sus gargantas cuando, una vez más, el repertorio de Juanga apareció con Lucero.
En su participación, María José no se quedó atrás e interpretó el tema que hizo con El Divo de Juárez en su disco de Duetos: “No Vale la Pena”.
Y aunque la lluvia ya azotaba, “La Josa” se quitó su saco para mostrar parte de su anatomía. Los chiflidos no se hicieron esperar y ella, dueña del escenario, decidió bajarse de él para estar cerca de sus fans.
Hasta el cierre de la edición, aún faltaba el acto principal de la velada: el de Edwin Luna y La Trakalosa de Monterrey.