Arman a niños contra abusos

Dulce Soto 
Agencia Reforma

Hablar con los niños de sexualidad, reforzar su autoestima y brindarles herramientas educativas que les permitan identificar las intenciones de una caricia son medidas que pueden ayudar a prevenir un abuso sexual infantil, coinciden especialistas.
Cuando un menor es violentado sexualmente puede crecer siendo vulnerable a otros tipos de abuso o confundir la intimidad emocional con la sexual, explica María del Rosario Alfaro, directora de Asexoría, asociación civil que trabaja para prevenir el maltrato infantil.
“Eso hace que se vuelva  vulnerable a más abusos. Puede ser una persona que se vaya a dos extremos: o no tiene intimidad sexual con nadie o la tiene con todo el mundo”, detalla.
Para evitar esto, abunda la psicóloga Mónica Bulnes, es necesario hablar de sexualidad con los hijos  antes de los 6 años, pues se cometen más abusos a niños de entre 6 y 8 años de edad.
Subraya que la educación sexual no trata de la gestación, menstruación o las técnicas para las relaciones coitales, sino de enseñarles a conocer su cuerpo y a cuidarlo.
“Hablar con los niños de sexualidad no es quitarles la inocencia, es quitarles la ignorancia. Un niño que sabe de sexualidad, que conoce su cuerpo, va a ser muy difícil que tenga un abuso”, afirma Alfaro.
Las psicólogas aconsejan enseñar a los hijos que una caricia buena siempre se realizará en un lugar público, las personas la pueden ver y que cuando otra persona, así sea un familiar, le pida que no hable de sus caricias o juegos, debe decirlo siempre.
Recomiendan explicar a los niños las partes íntimas del cuerpo por su nombre.
“Si un adulto oye: ‘Voy a jugar con el pajarito del tío’, pues tal vez no le llame mucho la atención; pero si una mamá escucha: ‘Es que mi tío quiere que juegue con su pene’, a cualquier mamá le llama la atención”.
Otro aspecto importante, subrayan, es entender que un abuso no sólo es la violación y puede realizarse con o sin contacto físico, por lo que los menores deben tener claro que nadie debe tocar, ver sus partes íntimas u obligarle a que acaricie o vea las de alguien más.
Alerta que en el País hay una gran producción de pornografía infantil y que depredadores buscan contacto con los niños a través de internet.
“Mostrarle pornografía, hacer que se desvista o que se coloque en algún tipo de posición sexual también es abuso sexual”, describe Alfaro.
Es necesario reforzar la autoestima del infante, destacan, reconocer sus errores y logros, respetar los límites que ponen los niños, como dejarlos bañarse solos cuando lo soliciten, explican, porque si un adulto intenta sobrepasarse, el menor podrá decir “no”.
Si un niño ya fue abusado, lo primero que recomiendan es creerle, alejarlo del agresor, no importa si es alguien cercano, y buscar ayuda con un profesional.