Por: Sommelier Jorge Martínez

Qué tal amigos, qué gusto saludarlos en este sábado iniciando julio, gracias por estar en este APUNTES DEL SOMMELIER; ha pasado ya la mitad del año y hemos podido compartir ya durante aproximadamente 27 semanas este espacio donde abordamos los temas de gastronomía y bebidas en general, espero que esté siendo de su utilidad y la de su familia, ésta es una forma mágica de estar en convivencia con nuestros seres queridos y conocer algo de cada lugar del mundo, a través de estos temas; precisamente, el artículo de hoy se dedicará a comentar cómo podemos apreciar de mejor forma las gastronomía y las bebidas, es importante darle toda la actitud a estos momentos, ya que comer y beber es algo que hacemos por lo menos tres veces al día y si tratamos de aprovechar esta oportunidad de no tan sólo comer y beber, sino también de disfrutar y echar a andar nuestro increíble sistema sensorial que nos da espectaculares oportunidades de disfrutar, porque al recibir en nuestro cuerpo aromas, sabores y texturas, nos llegan a la mente asociaciones de algún momento es específico de nuestra vida, como por ejemplo cuando estábamos pequeños y llegabas a casa a comer, la cocina desprendía un sabor único porque de pequeños apenas empezábamos a asociar esos aromas y sabores que se quedarían para siempre y nos dejarían ese grato recuerdo, así también como cuando olemos a tierra mojada y nos llegan los recuerdos de esos momentos en que descubríamos ese olor jugando en la calle o en el parque, también los famosos guisados de las abuelas que nos marcaron para disfrutar esos ingredientes; así de interesante resulta ir descubriendo aromas y sabores, tal vez sentimos que ya conocemos todos los aromas y sabores pero si ponemos un poco más de atención vamos a disfrutar más de los platillos y las bebidas.
La intención del día de hoy es platicarles e invitarles a que realicen en familia un viaje gastronómico y de bebidas, un viaje de este tipo deja una experiencia única, podrán degustar platillos que no los tenemos regularmente a la mano y eso ya lo hace diferente y entretenido; para hacerlo más claro, voy a poner un ejemplo, imagínense ustedes que se van de viaje a la huasteca potosina, es relativamente cerca a Aguascalientes, es un viaje con mucho para disfrutar, muy recomendable para la ruta gastronómica, la huasteca potosina les va ofrecer decenas de platillos muy interesantes, les voy a mencionar algunos para que se puedan dar idea de las maravillas gastronómicas que van a encontrar en la huasteca potosina, comienzo por comentarles que podrán encontrar un exquisito pescado de la región que se conoce como “negrita”, este delicioso pescado se cocina de muchas maneras, su sabor es único, el sabor que le ponen los cocineros de la región es maravilloso, seguramente les comenzará a dar hambre estimados amigos; otro gran platillo, que es realmente de mis favoritos, son las “acámayas”, que son una especie de langostinos pero de agua dulce, este platillo es muy solicitado en toda la región y yo creo que de los más exitosos, se los preparan al gusto, yo les sugiero que los degusten con un toque muy sutil de ajo; lo interesante es vivir la experiencia de estas acámayas de agua dulce, su sabor es ligero pero si no las condimentamos mucho será una gran experiencia, están muy frescas y estas acámayas son muy difíciles de conseguir fuera de esta zona huasteca, qué delicia; el romero también es una muy buena opción. Ahora les voy a compartir otro platillo huasteco que estoy seguro les gustará mucho y es nada más y nada menos que una fresca ensalada de palmito, ya verán qué espectacular, el palmito se da en la región huasteca en cantidades increíbles, tienen muchos usos en la gastronomía, también como guarnición y acompañamiento de algunos platillos y por supuesto a las brasas con las salsa de mantequilla o aguacate, qué tal, una delicia. Ya es momento de ir pensando en las cervezas artesanales de la región que seguramente tendrán muy buenas opciones; San Luis Potosí es un estado muy bien posicionado con la cerveza artesanal, encontrarán de varios estilos y de muy buena calidad. Ahora viene un platillo de lujo y es el “zacahuil”, es un tamal gigante que lleva pollo y lomo de puerco, es de tamaño magistral, llega a pesar entre 25 y 35 kilos y está envuelto en hojas de plátano.
Como ven, hay muchas opciones, un interesante viaje gastronómico, les sugiero comer y degustar con calma, aplicar lo que hemos comentado aquí durante estos espacios, deténganse con calma a hacer el análisis sensorial, disfrutar los platillos, comentarlos entre la familia; como lo comentamos al inicio, ésta es una gran oportunidad de hacer ejercicios entre cada platillo; no olviden también los vinos, pidan cuando los atiendan y asegúrense de tener una copa para vino y una temperatura fresca, ya que ahí es caluroso. Deseo que les vaya bien en el viaje. ¡¡Salud y buen provecho!!