Isabella González y Carlos Marí
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO 20-Sep .- El sacerdote y el sacristán de Poza Rica asesinados conocían a sus homicidas, aseguró el Fiscal General del Estado de Veracruz, Luis Ángel Bravo.
“Víctimas y victimarios se conocían, estaban conviviendo (en la Iglesia Nuestra Señora de Fátima) y estaban tomando licor. Después de cierto rato de estar conviviendo, se descompuso esa reunión y se tornó en violencia”, indicó.
De acuerdo con las autoridades, los presuntos asesinos robaron 5 mil pesos de limosna y dos vehículos.
El Arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes, admitió que las indagatorias apuntan a un intento de robo.