Heriberto Alcalá Guerrero

Elementos de la Policía Preventiva Municipal, del grupo motorizado Centauro, lograron detener a un joven dedicado -presuntamente- al narcomenudeo. Lo sorprendieron en posesión de 13 dosis de “cristal”.
Lo abordaron en vía pública para revisión preventiva. Como suele suceder con muchos de estos vendedores, él mismo atrajo la atención de los uniformados por su actitud anormal. Ya bajo arresto, fue puesto a disposición del Agente del Ministerio Público para ahondar en investigaciones.
De acuerdo al comunicado de la dependencia, el ahora indiciado es un joven de apenas 23 años de edad y con domicilio en el fraccionamiento Morelos I.
Alrededor de las diez de la noche, los oficiales a bordo de sus respectivas motopatrullas se desplazaban sobre las calles del fraccionamiento La Huerta. Iban en recorrido de vigilancia. Todo sin novedad hasta que llegaron al cruce de la calle Chichimeco y avenida Ferrocarril.
Tuvieron a la vista a un joven cuyo nerviosismo fue evidente. Apenas vio a los centauros, asumió un comportamiento sospechoso y fue como si a gritos pidiese la revisión.
Consciente de que no tenía caso oponer resistencia o emprender la carrera, cuando le marcaron el alto acató de inmediato la orden. Luego, entre sus prendas de vestir localizaron 13 envoltorios que contenían sustancia granulada. Era “cristal”.
El joven nada respondió. No aceptó ser vendedor y tampoco consumidor. Se reservó la información sobre la procedencia de la droga y para qué la portaba.
Por supuesto, ese silencio no lo libró de ser detenido y puesto a disposición de la autoridad que corresponde.