Por: Jesús Alejandro Aizpuru Zacarías

En un mundo nihilistaEl escenario electoral para el 2016 apunta a una carrera muy cerrada para la sucesión en el palacio mayor.

Los aspirantes dentro de los distintos institutos políticos, buscan posicionarse con la militancia para poder ser los que representen a sus partidos en la contienda electoral; conforme se acercan los tiempos, la contienda interna polariza a los distintos simpatizantes, lo cual, provoca en muchas ocasiones distanciamiento entre los grupos internos.

En el Revolucionario Institucional, y en el Partido Acción Nacional, existen varios aspirantes que cuentan con el respaldo de sus militancias y del electorado general, esto, sin duda hará de las contiendas internas verdaderos “rings de boxeo” lo que al final del día, terminará por desgastar a los perfiles al momento de salir a la contienda general.

Los institutos políticos, una vez finalizado el proceso interno de selección de candidatos, deben ser capaces de llevar a cabo una verdadera “operación cicatriz” apostarle a la unidad y cobijar a los grupos no favorecidos, ya que de existir divisiones y rompimientos irreconciliables saldrán debilitados a la contienda general, y para un escenario como el que se vislumbra para el 2016 esto será decisivo para el resultado.

Es un hecho que el siguiente año la elección para Gobernador tendrá un final de fotografía. Es por ello, que en el PRI como en el PAN deben dejar a un lado la soberbia, apostarle a seleccionar candidatas o candidatos en función del desempeño y eficacia para gobernar, realizar un estudio efectivo de los perfiles, para, finalmente escoger a quien pueda garantizar el triunfo, y, no basar esa designación en el perfil que sea más leal o afín al líder o grupos políticos que controlan dichos institutos.

Por último, y de salir unidos después de la contienda interna, los institutos políticos deben ser conscientes que las candidatas y candidatos a las alcaldías y a los diferentes distritos, deben ser perfiles frescos, capaces de contrarrestar la crisis moral por la que atraviesa la clase política y dispuestos a sumar simpatizantes presentándose como candidatas y candidatos transparentes y cercanos a la ciudadanía, es decir, que ayuden a sumar votos a las o los candidatos a la gubernatura; este tipo de perfiles, sin duda, deberán de buscarse en los cuadros jóvenes de estos partidos.

Como es costumbre, agradezco el favor de su lectura y los espero una vez más, la próxima semana.