Natalia Vitela
Agencia Reforma

La temporada de influenza está cerca de concluir, sin embargo, no debe bajar la guardia, pues aún siguen registrándose casos por esta enfermedad.
Recuerda que los grupos de riesgo son bebés y adultos mayores, así como personas con enfermedades crónicas.
Ante la presencia de síntomas como, fiebre mayor a los 39 grados centígrados, tos frecuente e intensa, dolor de cabeza, muscular o de articulaciones, falta de apetito, congestionamiento nasal y malestar general, la Secretaría de Salud recomienda no automedicarse y acudir de inmediato al médico.
También se deben evitar cambios bruscos de temperatura y consumir frutas y verduras ricos en vitaminas C y D.
La mejor forma de prevenir este padecimiento es aplicándose la vacuna, lo ideal es aplicarla cada año en el mes de octubre, pues ésta tarda 15 días en generar anticuerpos y así se garantiza la protección toda la temporada que termina en mayo.
En cuanto al tratamiento, la Asociación Nacional de Farmacias de México reporta que el abasto de oseltamivir está garantizado en todas las farmacias y este año está ya disponible con varias marcas y en presentación genérica.
Este padecimiento se transmite de persona a persona, pues el virus entra al organismo por la boca, nariz y ojos, a través de gotas de saliva que se expulsan al estornudar o toser; también al saludar de mano, beso o abrazo a una persona enferma de una infección respiratoria.
Además, las personas pueden contagiarse al tener contacto con superficies previamente contaminadas por gotas de saliva de una persona enferma de influenza, como mesas, teclados de computadora, manijas, barandales, por lo que se recomienda el aseo de manos.