La vida de un rescatista refiere salvar vidas, terminar con el sufrimiento y regresar la felicidad.
Por mi corazón han pasado tantas vidas que me han marcado y que nunca olvidaré.
Muchos siguen felices con sus familias adoptivas, quienes hoy nos dicen “gracias” por haberles dado la oportunidad de brindarles a ese animalito que hoy les ha cambiado la vida. Otros ya no están con nosotros, ya que por culpa de la vida tan terrible que llevaron sus cuerpecitos sólo pudieron vivir un poquito más. Pero ese poquito nos dio los mejores momentos.
Quisiera narrar la historia de REYNA. Ella era una perrita tipo cóquer de color negro, con orejas y cuerpo más largo de lo normal que la hizo única. Ella fue entregada por sus dueños de manera voluntaria porque ya no podían cuidarla más, ya no podían darle la vida que ella se merecía. Reyna pasó por varios hogares temporales que no lograban comprenderla, ya que nos la regresaban que porque era muy agresiva. Hasta que me cansé de verla ir de hogar en hogar y decidimos cuidarla mi esposo y yo. Cuando la presentamos con nuestra manada tomamos todas las precauciones que los mejores adiestradores nos han enseñado, así como el aprendizaje que los mismos perros nos han dado, dando como resultado que la manada la recibiera excelente y ella resultó ser totalmente sociable.
A las pocas semanas, Reyna se puso malita, el diagnóstico: cáncer. Fue devastador pensar cómo a una perrita que ya había sufrido tanto le pasara esto, pero se tomó la decisión de hacer todo lo que fuera necesario para sacarla adelante.
Después de una cirugía y quimioterapias, Reyna volvió a ser la misma y su recompensa fue encontrar un hogar. Una pareja joven quiso adoptarla para hacerla muy feliz.
Pasó cerca de un año después de su adopción y una noche soñé con ella, soñé que la abrazaba y no dejaba de moverme su colita. A la mañana siguiente le llamé a su adoptante para preguntar cómo estaba y me platicó que Reyna había fallecido, el cáncer había regresado y ya no pudo con esta batalla.
Fue una noticia muy dura pero me dio mucho gusto que Reyna fue a visitarme en mis sueños para despedirse.
La quise mucho y nunca olvidaré esos ojitos llenos de dulzura.
Así como a Reyna, dale la oportunidad a un animalito rescatado de vivir una vida maravillosa a tu lado, así que “Adopta un Amigo”.
Facebook: Amigos Pro Animal
Contacto: 1 74 64 17 y amigosproanmalac@gmail.com

ADOPTABLE DE LA SEMANA
adoptableCHIRRINGA (1427)
Hembra, 3 años aproximadamente, esterilizada, tamaño pequeño. He estado viviendo toda mi vida en un terreno cerca de un fraccionamiento nuevo, pronto me desalojarán y estoy en la espera de una bella familia. Soy cariñosa y algo tímida.