Fotos: Jaime Almanza

Elementos de la Policía Estatal y del Ejército Mexicano, llevaron a cabo un desalojo de clientes, empleados y locatarios del centro comercial El Parián, en pleno centro de la ciudad, luego de que fue detectado un artefacto que simulaba ser explosivo.
Ayer por la tarde, personal castrense ubicó y “desactivo” lo que simulaba ser un artefacto explosivo, construido con cartoncillo, plastilina, latas de refresco, cables y un teléfono celular viejo.
No obstante, los cuerpos de seguridad y de protección civil tuvieron que implementar el protocolo que debe seguirse cuando existe una amenaza de bomba, consistente, en principio, del desalojo de todas las personas del inmueble, una revisión minuciosa de cada rincón del lugar, hasta valorar que en verdad no existe riesgo de una contingencia.
Sin embargo, desde las 16:00 horas de ayer, el lugar fue acordonado, generando una cantidad indeterminada de pérdidas para los 95 locales comerciales y el estacionamiento de tres niveles, que también fue desalojado, impidiendo a quienes tenían dentro sus automóviles, sacarlos.
La contingencia duró casi dos horas, y al lugar arribaron tres vehículos militares con unos 30 elementos castrenses, quienes acordonaron el lugar y lo preservaron hasta determinar que nadie corriera peligro.
Al lugar se hizo presente el secretario de Seguridad Pública Estatal, General Eduardo Bahena Pineda, quien dirigió el operativo para el desarrollo del protocolo de seguridad.
Dentro del centro comercial fue localizado un artefacto que simulaba ser una bomba explosiva, construido con materiales escolares y se encontraba en un cuarto de servicio.
Una trabajadora de limpieza fue la que encontró la supuesta bomba, en el momento en que realizaba sus labores.
Tan pronto la vio, dio parte a los elementos de seguridad del centro comercial, quienes de inmediato se comunicaron al C4, activándose en ese momento la contingencia, acordonando el lugar y desalojando a varios cientos de personas que en ese momento se encontraban en El Parián, entre locatarios, empleados, clientes y paseantes, todo ellos fueron sacados del inmueble hasta ser acordonado por las autoridades mientras el personal especializado de la SSPE, de la 14ª Zona militar y de Protección Civil, efectuaron la revisión y se aseguraron que no existieran riesgos a la integridad de las personas que ahí laboran y compran.
Locatarios del centro comercial externaron su molestia por este tipo de bromas y de la lentitud con la que las autoridades procedieron, dado que demoraron cerca de dos horas, originando cuantiosas pérdidas por lo que dejaron de vender.
De igual manera, clientes expresaron su malestar porque se les impidió, a unos, sacar sus vehículos del estacionamiento y a otros, ingresar a realizar compras, o recoger productos, o simplemente para ver los aparadores de dicho centro comercial.