Como ha sucedido con otros temas espinosos, el caso de la marihuana vuelve a ocupar la atención de quienes están a favor y en contra de su uso común y que se permita la portación máxima para un adicto, con argumentos que cada quien considera sostenibles.

La posición de la Iglesia Católica no varía, al admitir que sólo se utilice para fines medicinales, tal como lo expuso el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo de la Arquidiócesis de la ciudad de México en diciembre de 2015, al señalar que en base a estudios e investigaciones puede darle dicho empleo, únicamente para eso y no que sea un paso para la legalización, ya que ese no es el camino para contrarrestar la violencia en el consumo de drogas. Dijo que los grupos del crimen organizado se enriquecen con la venta de otros narcóticos y realizando otros delitos, como el secuestro y la trata de personas. Consideró que el origen de la violencia no surge de los cárteles de la droga sino de un problema generado desde la familia, por lo que se necesita poner en marcha un programa integral que se dirija a ellas, además que “mandar a nuestros soldados, marinos o policías solamente a combatir la violencia con la fuerza, yo creo que eso no nos va a llevar a un triunfo por la paz”.

En concordancia con lo anterior, el obispo de Aguascalientes, José María de la Torre Martín, estableció que la Iglesia no puede permanecer indiferente ante las situaciones que perjudican a las familias. Afirmó que es necesario que se escuchen las voces de todos los niveles de la sociedad, de manera particular de los padres de familia, de las instituciones dedicadas a rehabilitar a quienes buscan salir de una adición, “de ésta y otras drogas” y a los mismos rehabilitados.

El líder del catolicismo diocesano dijo que los que han logrado superar la adicción “tienen elementos tangibles, que iluminarían ampliamente la situación real, ya que son los directamente afectados e involucrados en los procesos de adicción y posterior desintoxicación, y así, la medida que busca tomarse, de legalizar el uso de la marihuana, no vaya a convertirse en un mero acto populista, o en una situación que favorezca los intereses de unos cuantos, sin estudiar verdaderamente la raíz del problema y las consecuencias que se tendría que afrontar para los cuales, como sociedad, no estamos, todavía, lo suficientemente preparados”.

Se ha comprobado, abundó De la Torre Martín, que al legalizar alguna droga los problemas crecen, ya que no desaparecen sino se ocultan bajo explicaciones frágiles y lo que, se supone, debería de ser una solución se convierte en una salida en falso, que termina por denigrar más a las personas.

El presidente Enrique Peña Nieto, en atención a las propuestas que se presentaron en foros regionales y nacionales, presentó ante el Senado la iniciativa de reformas a la ley para que se permita a los adictos tener en su poder hasta 28 gramos del citado estupefaciente, lo que también ha sido impugnado por varios obispos y agrupaciones sociales, al establecer que se abre más la puerta para que aumente el consumo entre niños y jóvenes, principalmente.

Además, queda un vacío legal, ya que al mismo tiempo que llega a 28 gramos, en lugar de 5 como es la disposición actual, sigue la prohibición de cultivo, traslado y comercialización, consecuentemente crecerá la venta y el precio en el mercado subterráneo. No se corta ninguno de los tentáculos del narcotráfico, sólo se amplía la portación individual y abre la posibilidad que se incremente el número de narcomenudistas, ya que cualquiera podrá tener más de cinco dosis sin incurrir en un delito.

Las agrupaciones que están a favor de la legalización y han aplaudido que se alcance los 28 gramos, califican como un “gran paso” el que se ha dado al dejar de criminalizar el uso habitual del enervante. Reflexionan que le quitará a los policías estatales y municipales el pretexto de hostigar, perseguir y aprehender a los que portan esa cantidad.

En medio de esta polarización es importante no perder de vista que muchos de los consumidores de marihuana no se conforman con ello sino que buscan mayores sensaciones y esto los lleva a mezclar otros alcaloides, como la cocaína, heroína y en los últimos años el cristal y otros productos sintéticos igual de dañinos, sin olvidar que varios los combinan con bebidas alcohólicas, que hace un coctel extremadamente peligroso.

Aunque las autoridades ofrecen que se llevarán a cabo campañas para inhibir la atención de toda clase de excitantes entre niños y jóvenes, la experiencia dicta que se dice para salir del paso, tan es así que ha sido exponencial el crecimiento de los adictos en México, otrora un país de paso y hoy de ejercicio acelerado.

DE REGRESO

Aunque no lo ha vuelto a mencionar, se supone que Lorena Martínez mantiene en firme su ofrecimiento de invitar a colaborar al general Rolando Eugenio Hidalgo Eddy, claro, en caso de ganar la elección del 5 de junio.

El pasado 21 de abril, la Agencia Reforma dio a conocer que Hidalgo Eddy presentó la renuncia al presidente municipal de Querétaro, Marcos Aguilar Vega, quien aseguró que se separa por las complicaciones de salud a raíz de una caída que tuvo el uno de abril en las escaleras de la corporación.

En la capital queretana aseguran que una vez fuera de la corporación municipal, el ex mando militar será el responsable de delinear el programa de seguridad de Lorena Martínez, por lo tanto, si la coalición PRI, Nueva Alianza, PT y PVEM gana la elección volverá a ser el Secretario de Seguridad Pública del Estado de Aguascalientes.