María Fernanda Torres
Agencia Reforma

La secadora, la plancha y los tintes no son los únicos causantes de que las mujeres pierdan cabello. En ellas repercuten otros factores que provocan la caída en exceso.
Aunque la alopecia es más común en los hombres por cuestión hereditaria y hormonal, en las mujeres intervienen aspectos relacionados con las hormonas, el estado emocional, la alimentación, los medicamentos, las enfermedades sistémicas y determinadas etapas de la vida.
“El estrés, nervios, anemia, dietas rigurosas con deficiencia de proteínas, algunos tratamientos anticonceptivos, el posparto y la menopausia son causantes de alopecia”, señala el dermatólogo Mario Amaya Guerra.
Cuando las mujeres se someten a dietas bajas en proteínas y nutrientes como vitaminas y hierro propician la pérdida de cabello, ya que éste se forma a base de ellas, principalmente de la queratina. Ahora que el exceso de algunas vitaminas, como la A, también motivan la alopecia.
“La calvicie ocurre cuando el cabello cae, pero no crece un nuevo cabello en su lugar, y puede ocurrir desde los 20 años de edad”, manifiesta.
La alopecia más común es la androgénica o hereditaria que afecta más a hombres que a mujeres. Sin embargo, cuando ellas la presentan no pierden por completo el cabello, aun cuando la caída sea severa.
En las mujeres este tipo de calvicie suele aparecer durante la menopausia. Al disminuir la producción de progesterona las capas del cuero cabelludo se engrosan y reciben menos irrigación sanguínea, provocando la caída de cabello.
También los cambios hormonales que se producen al iniciar o interrumpirse el uso de anticonceptivos, durante el embarazo, después del parto y la menopausia son causa frecuente de alopecia.
Otras razones son las intervenciones quirúrgicas, infecciones micóticas, estrés emocional, enfermedades sistémicas crónicas debilitantes, enfermedades febriles y algunas condiciones autoinmunes como el lupus eritematoso.
Además de la alopecia de distribución androgénica en la mujer, hay otros tipos como la alopecia difusa que se refiere al adelgazamiento del cabello; el efluvio telógeno, un tipo de caída generalizada, y la alopecia areata, de origen emocional, caracterizada por la aparición de pequeñas ruedas de calvicie en la cabeza.
“El proceso de pérdida de cabello puede ser lento o rápido, dependerá de cada paciente, hay muchas personas que en un mes se les nota la caída”, indica el especialista.
La caída de cabello puede ser señal de desórdenes más serios como diabetes o problemas con la tiroides, de aquí la importancia de una atención oportuna.
Si detectas que el cabello se te cae más de lo normal, no lo pienses, y consulta al dermatólogo.