Noé García Gómez 

Estamos el pleno proceso electoral para elegir al próximo Ejecutivo Estatal, Legislatura local y alcaldías, en el calendario electoral está marcado que el próximo día 31 de enero es la fecha límite para el registro de alianzas electorales. Otro elemento es que de las muchas lecturas que se pueden hacer de los resultados de la elección extraordinaria del distrito 01 federal, es que las estructuras partidistas del PAN y el PRI están muy parejas, y que requieren de aliados para poder alcanzar la victoria.

Ante esto es prudente preguntarles a los partidos ¿la forma en como plantean las alianzas es la correcta? Lo digo porque pareciera reducirse a un juego de sumas, restas, porcentajes y posiciones, en síntesis “alianzas pragmáticas”, es necesario precisar qué es pragmatismo, la definición en el diccionario es “Tendencia a conceder primacía al valor práctico de las cosas sobre cualquier otro valor.” Ahora la enciclopedia de la política define al pragmatismo político en “una moderna versión de la vieja fórmula maquiavélica de que el fin justifica los medios. Con frecuencia los políticos “pragmáticos” incurren en el <oportunismo, por su desmedido afán de alcanzar resultados prácticos.” Es, para decirlo con palabras del filósofo estadounidense William James, “volver la espalda a los principios y el rostro a los fines”.

El espíritu de la ley en el caso de las alianzas tiene un objeto programático y de gobierno esto es, que los partidos que pretenden coaligarse tienen que poner a discusión su visión de gobierno, la coincidencia en el programa y en buena medida su coincidencia ideológica en temas trascendentes.

Es preciso recordar en el lustro pasado alianzas entre dos ideologías políticas distintas se justificaban con el objetivo de alcanzar la alternancia en territorios donde solo había gobernado un partido, ese objetivo se anteponía a los principios y valores divergentes de la oposición PAN y PRD; Otro ejemplo son, las históricas alianzas PRI con el PVEM y/o Nueva Alianza, donde la utilidad del primero para los segundos es solamente en posiciones, y la de los segundos al primero es su servilismo. La realidad es que a una década de estos experimentos electorales y diversas gubernaturas ganadas en este tipo de alianzas, ninguna, pero ninguna ha sido el eje central la visión de gobierno.

De los ejemplos anteriores quisiera destacar la decadencia del PRD en el uso de las alianzas, vemos como su presidente nacional “como dice una cosa dice otra”; Agustín Basave al tomar posesión del cargo dijo que se daría prioridad la unión de las izquierdas. No fue así. En lo que va de su mandato solo se ha reunido con el dirigente del PAN. Pero además, que en caso de darse alianzas con el PAN, se tendría que incluir la agenda del PRD, pues de lo contrario no tendría sentido la alianza. Fue falso. A últimas fechas ha declarado que para concretar coaliciones con Acción Nacional “se tienen que dejar de lado” puntos programáticos esenciales pero polémicos de la izquierda.

El caso de Aguascalientes, es mención aparte, luego que el descaro llega a extremos que pueden ser considerados “tiernos” por la escasez ideológica de sus dirigentes o grotescos, por el descaro de su ambición (o ambas). Transcribo un boletín de prensa de ese instituto político “El pleno extraordinario del IX Consejo Estatal del PRD, avaló el pasado fin de semana la plataforma política y electoral 2015-2016 en el que se contemplan alianzas con otras fuerzas de izquierda pero también de derecha” el PRD en Aguascalientes confundieron a Karl Marx con Groucho Marx con su satírica frase “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.”

El problema es que el PRD en el estado lleva dos años embriagados por las posiciones burocráticas de un gobierno que solo ellos creen cogobernar, y otro escenario, que no sea en alianza, los agarra desprevenidos, no tienen a pre candidatos a Gobernador, alcaldes y sus planillas, ni dieciocho diputados competitivos o dignos de contender, no les quedará otra que improvisar. Por tanto si no es con Acción Nacional, será una alianza de facto con el Gobierno, pero no encabezando un proyecto de las fuerzas de izquierda unidas por una visión social. El PRD cumplirá el lamentable papel de partido satélite del poder en turno.

Podemos considerar (y ellos justificar) que el ceder ideológicamente a favor de alianzas con el PAN o con “el Poder” es una estrategia para sobrevivir electoralmente y contener el avance de MORENA, creo que el efecto será contraproducente, pues el desdibujamiento ideológico se verá reflejado en que los simpatizantes del PRD busquen coincidencias en otros partidos.

El PAN, en cambio, celebró su actitud, al defender su ideología y proyecto como lo declaró Mariana Gómez del Campo: “En el PAN no vamos a hacer a un lado nuestros principios por tener una alianza electoral. Nuestros principios y nuestra doctrina la llevaremos adelante independientemente de alianzas electorales” y así lo han demostrado en el gobierno, podrán ceder empleos en la administración, mas no forma de gobernar.

Por parte del PRI, PVEM y PNA no podemos esperar y pedir otra cosa, no cuentan con ideología definida y su única estrategia es la lucha por las posiciones de poder y eso no lo van a cambiar.

Me declararía simpatizante de una amplia alianza de gobierno que busque componer el rumbo de Aguascalientes, donde las fuerzas políticas pusieran en la palestra su proyecto de Estado, que dieran a conocer, qué de esas plataformas que registraron ante el órgano electoral, en cuantos ejes coincidieron, cuales dejaron fuera y el porqué.

Finalizo pensando, que si una sociedad se comienza a alejar de sus valores, principios y ética, esa sociedad, sin duda, se encuentra en crisis. En la clase política es lo mismo, si la mayoría de sus políticos se alejan de valores éticos y principios morales están en un abismo obscuro que por sus responsabilidades se llevarán por delante a la sociedad que dicen representar y gobernar.