Permanecer juntos por toda la vida estaba ya escrito en el destino de Guadalupe del Socorro Hernández Cervantes y Juan Carlos Heredia Tiscareño. Fue un año atrás cuando, acompañado con la música del mariachi que interpretó “Hermoso Cariño”, Juan Carlos llegó a la ventana de Guadalupe del Socorro con la intención de pedirle que fuera su esposa amada.
Ahora, han llevado a cabo ese compromiso y en el templo de San Antonio de Padua la pareja hizo realidad la promesa de convertirse en esposos con el consentimiento de sus padres, Otilio Eusebio Heredia y María de Lourdes Tiscareño Esparza, por parte de él, así como Alfonso Hernández Cruz y María Guadalupe Cervantes de Santos, por parte de ella.
Los contrayentes fueron fielmente apadrinados por Pedro Rivas y Rosalba Tiscareño, quienes se comprometieron a apoyarles en todo momento y solidificar su consagración.
A petición del clérigo, los presentes en la boda de los jóvenes se unieron en oraciones para pedir a Dios permita a los enamorados llegar a la santidad por medio del sacramento que libremente adquirieron.
Para celebrar sus esponsales, familiares y amigos cercanos de Guadalupe y Juan Carlos, departieron con ellos en un emotivo brindis que se llevó a cabo en el salón El Mezquite, presentándoles sus más sinceras felicitaciones y buenos deseos para su futuro venidero.